Sima A-23, Sima del Horcón, Sima de Covatillas y Sima
de las Lumbres.
Hace unos días me acerqué a ver a mi amigo Ros que estaba impartiendo un
cursillo de formación espeleológica con la federación aragonesa por el
Cañón. Me animo a saludarle y de paso, me daré una vuelta por la zona de
las Covatillas. Estuve dando vueltas durante más de tres horas buscando
simas, y el resultado fue muy satisfactorio. Localicé 10 puntos
interesantes, con nombre y ubicaciones a visitar. Una semana más tarde, he vuelto a explorar alguna de las cavidades localizadas ese día, y en compañía de Julián y Luis, pasamos un día muy agradable, y es que no hace falta que las cuevas sean difíciles para disfrutar...
A finales de los años 60, el GEA (Grupo Arandino de Espeleología) hizo una
primera prospección por esta zona. Entonces, marcaron las cavidades con la
letra A- y un número. Años más tarde, en los 80, fueron los madrileños del
GET los que revisitaron y topografiaron muchas cavidades de la zona.
Ellos, decidieron poner otro nombre, y las marcaron como MA- y un número.
Del GEA no hay publicaciones, y del
GET, las tenemos, pero tienen algun
as erratas y las coordenadas no son precisas, así que
ahora es un trabajo de conciliar los nombres que pone en las cuevas y las
topos que hay del GET, que no siempre coinciden. Para eso, tengo que tirar
del "comodín de la llamada", y recurro a gente del
GER,
escribo a Sergio, que amablemente me aporta información con los nombres,
para poder saber un poco dónde nos íbamos a meter. Con todo, fue una
sensación curiosa, la de ir descubriendo nuevas cavidades para nosotros.
Singular espiral saliendo de la A-23.
Empezamos por la sima A-23, que no tiene coincidencia con las
denominaciones MA, o al menos no la he encontrado. La entrada es sin duda
espectacular, ya cunado la localicé me entraron ganas de bajar, y por eso,
empezamos la jornada visitando esta cavidad. Luego, la sima no es para
tanto, tan sólo la vista desde abajo, mirando hacia arriba, es muy bonita,
parece una espiral. Cavidad curiosa de conocer, pero tampoco una
imprescindible del cañón, la apuntamos a la lista de cavidades para
"coleccionistas". Unos 20 metros de desarrollo y 25m. de profundidad.
La rampa de acceso tiene un spit a la izquierda (que no vimos, lo
encontramos al salir). Nosotros montamos cabecera a la derecha. Luego
tiene un spit a la izquierda, (roza un poco). Y luego, cambia de lado, y
con dos spits, se baja al pozo final, apenas 7 metros verticales. Una vez
abajo, hay una pequeña cavidad a la izquierda con dos ramales que se
cierran rápidamente y el pozo final, tiene en un base, dos continuaciones
muy estrechas, pero que aún bajarán 4 metros más. Se respira sin problema.
sin más, nos vamos para afuera.
Bonita entrada a la sima A-23.
Buscando spit por la pared.
El spit está a la izquierda, pero un poco más abajo.
Nosotros montamos a la izquierda de la foto, pero el spit que
no vimos al montar está a la derecha.
Después del fraccionamiento, se cambia de pared.
El último pozo visto desde abajo. Detrás, una corta galería.
Hay dos pequeños tubos que aún bajan unos metros.
Debajo de la entrada, hay una pequeña galería
Desde el final de la corta galería.
Me llamó la atención que por muchos agujeros ha "supurado" carbonato
de forma notable.
Una vez visto todo, nos vamos y mirando hacia arriba hay una vista
muy chula.
Desinstalando.
Sencillo croquis improvisado.
Con una cuerda de 50 metros, 4 spits y una cinta para un pino, será más
que suficiente.
Corto vídeo resumen ilustrativo de la cavidad.
Después de la A-23, fuimos en lugar de por el camino, por el bosque,
pasando por alguna de las cavidades que ya había localizado el día
anterior, pero curiosamente, vimos otras nuevas que desconocía. Es
impresionante las grandes dolinas existentes por la zona. En una de las
más grandes, se sitúa A-21, que al parecer no tiene gran interés, apenas
cuatro metros de desarrollo. El agujero está en un lateral de la dolina, y
la entrada, que es pequeña, está tapada con ramas.
Sima A-21 en un lateral de la dolina, tapada con ramas.
Visionando A-21. No entramos.
Después nos encontramos por sorpresa con A-28, un tubo descendente,
estrecho al principio, y que dejamos para otro día.
Nos topamos con A-28.
Parece que baja, pero no sabemos cómo estará el aire.
Y un poco más adelante, nos encontramos con A-19, más conocida
como Sima del Horcón, y pintada como MA-1, (en la topo ponía MA-14, pero ese cuatro sobra, la Ma-14 es la del Hielo). Cuando la vi el primer día pensé que est sima solo sería la
boca de entrada y poco más. Pues no, resulta que tiene una galería de
unos 50 metros, pero sin desperdicio. Además, tiene una segunda galería,
por debajo de la primera, de reducidas dimensiones, a la que no
entramos, porque allí en ocasiones el aire está enrarecido, y aunque el
medidor de oxígeno bajó muy poco, no nos motivó arrastrarnos por
allí.
La bajada es limpia hasta abajo. En dos sitios hay unos pequeños
entrantes sin más, pero opuesto a por donde entramos se desarrolla una
galería interesante. Una columna parte el tubo de la galería. Después,
un destrepe formado por Gours, y llegamos al piso inferior. No entramos.
Una paso expuesto permite cruzar al otro lado del pozo, y continuar la
visita. Tras un ligera subida, volvemos a bajar y ya vemos el final de
la galería, que termina en una cuesta de bloques que parecen de un
desmoronamiento, aunque lo curioso es que por arriba no hay dolina ni
depresión, y sí en la dirección de los ramales que no tienen
continuidad. La cueva es pequeña, pero muy fotogénica. Nos pareció maja,
para recomendar. A pesar de unas pintadas al final, parece que hace
mucho que la gente no la visita.
Sima del Horcón, A-19 o MA-1
En un lateral encontré la pintura de MA-1
Pozo de entrada.
Un ramal sin continuidad.
El otro ramal sin continuidad.
Al otro lado hay este tubo.
Cortado por una columna.
La sima nos está encantando.
Tras los gours, en frente, la continuidad.
Desde en frente, hacia la entrada.
Los techos también están bien decorados.
Y sigue, cómoda de recorrer.
Llegamos al final.
Saliendo el paso expuesto.
Topo del GET , aunque aparece como MA-14 (esa es la del Hielo).
Con 25 metros de cuerda, un cintajo para el pino pequeño, y dos Pulse
Couer de Petzl de 8mm, tuvimos suficiente para equipar el descenso.
El vídeo:
Después del Horcón, de camino al coche, como nos pilla de paso, visitamos
la sima que da nombre a la zona, la Sima de las Covatillas, una espectacular
dolina hundida, en la que el hundimiento, permite bajar andando. Una vez
abajo, e sposible dar la vuelta completa, con curiosas pilas de agua en
ambos extremos. No es la "bomba" pero si te pilla de paso, merece la
visita.
Entrada a la Sima de las Covatillas,
Sorprendentemente s eaccede andando.
La piedra de ajedrez.
Con el gran angular...
Como nos lo hemos tomado con calma, se ha hecho la hora de comer, dudamos, ya que sabemos que la parada puede ser definitiva, pero hace una mañana estupenda y apetece estar al sol un rato. Nos zampamos el bocata y unos cacahuetes bien a gusto.
Bocata y casi siesta...
Después entró la pereza, y ya no nos quisimos poner
el arnés. Así que solo fuimos de paseo a mirar otros agujeros. Primero llevé
a Luis y a Julián a conocer la cueva de las Lumbres, que no requiere
material y que resulta curiosa.
La cueva de las Lumbres, MA-6 o A-22. A la izquierda del camino,
puede pasar desapercibida si no nos acercamos. Se trata de un abrigo
pastoril con varias entradas, y en una de ellas, la que queda más abajo,
tiene un pequeño recorrido, que resulta un tanto sorprendente. Tras un
destrepe, accedemos a una sala con techo bien decorado, y en frente, podemos
subir junto a una gran columna y ascender un poco más por detrás de
ella..
A-22
Rampa de acceso.
Destrepando al interior.
Columna en frente.
Desde en frente de la entrada.
Después seguimos visitando la zona de paseo, más incluso de lo que
teníamos pensado, localizamos A-25, y estuvimos de nuevo en A-26, donde es
una curiosa paradoja, está la chapa de la ubicación, pero no hay agujero a
la vista, lo cual es una pena, porque por la descripción, sería una cueva
interesante... seguiremos buscando...
Buscando la entrada de A-26
Para llegar a estas cavidades, tan solo deberemos coger la pista de los
Pimpollares, y pasado el parking de Candelones, continuar 500 metros más,
para desviarnos a la izquierda y aparcar al poco. Después es andar a la
derecha de ese camino, e iremos encontrando las cavidades.
Con toda esta información y esta foto para orientarse, la ubicación exacta
la dejo como reto para posibles futuros visitantes... hay que dejar un
pequeño resquicio a la aventura..