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miércoles, 14 de diciembre de 2011

La paradoja de nuestra era - The paradoux of our age 14th Dalai Lama

La paradoja de nuestra era es un texto que encontré ya hace muchos años, y que cada vez que lo releo me hace pensar mucho...

La paradoja de nuestra era 
The paradox of our age
La paradoja de nuestro tiempo en la historia es
que tenemos edificios más altos,
pero temperamentos más cortos;
autopistas más anchas, pero puntos de vista más estrechos.

Gastamos más, pero tenemos menos,
compramos más, pero disfrutamos menos.
Tenemos casas más grandes y familias más pequeñas,
más comodidades, pero menos tiempo;

Tenemos más títulos, pero menos sentido común,
más conocimiento, pero menos juicio,
somos más expertos, pero tenemos más problemas;
tenemos más medicina, pero menos bienestar.

Bebemos demasiado, fumamos demasiado, gastamos imprudentemente, reímos muy poco, conducimos muy rápido, nos enfadamos con demasiada rapidez, nos acostamos tarde, nos levantamos muy cansados, leemos muy rara vez, veos demasiada televisión, y rara vez rezamos.

Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero reducido nuestros valores.
Hablamos demasiado, amamos muy rara vez, y odiamos con demasiada frecuencia.
Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir, hemos agregado años a la vida, no vida a los años.

Hemos sido capaces de ir y volver a la luna, pero tenemos problemas para cruzar la calle para conocer al nuevo vecino.
Hemos conquistado el espacio exterior, pero no el espacio interior.

Hemos hecho grandes cosas, pero no cosas mejores.
Hemos limpiado el aire, pero contaminado el alma.
Hemos dividido el átomo, pero no nuestros prejuicios.
Escribimos más, pero aprendemos menos.
Planeamos más, pero logramos menos.
Hemos aprendido a correr, pero no a esperar.


Construimos más computadoras para tener más información para producir más copias que nunca, pero tenemos menos comunicación.

Estos son los tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, hombres altos, y carácter corto, de altas ganancias y relaciones superficiales.


Estos son los tiempos de paz mundial, pero guerras domésticas, más ocio, pero menos diversión, más variedad de comida, pero menos nutrición.

Estos son días de dos ingresos por familia, pero más divorcios, de las más elegantes casas, pero hogares quebrados.
Estos son días de viajes rápidos, pañales desechables, moralidad desechable, de una sola noche, cuerpos con sobrepeso y pastillas que sirven para todo, para ser alegre, para ser callado, para matar.

Es un momento en que hay mucho en los escaparates y nada en el almacén. 
The paradox of our time in History s that
we have taller buildings, but shorter tempers;
wider freeways, but narrower viewpoints. 


We spend more, but have less; we buy more, but enjoy it less. 
We have bigger houses and smaller families; more conveniences, but less time; 


We have more degrees, but less sense; more knowledge, but less judgment; more experts, but more problems; more medicine, but less wellness. 


We drink too much, smoke too much, spend too recklessly, laugh too little, drive too fast, get too angry too quickly, stay up too late, get up too tired, read too seldom, watch TV too much, and pray too seldom. 

We have multiplied our possessions, but reduced our values. 
We talk too much, love too seldom, and hate too often. 
We've learned how to make a living, but not a life; we've added years to life, not life to years. 


We've been all the way to the moon and back, but have trouble crossing the street to meet the new neighbor. 
We've conquered outer space, but not inner space. 

We've done larger things,but not better things. 
We've cleaned up the air, but polluted the soul. 
We've split the atom, but not our prejudice. 
We write more, but learn less. 
We plan more, but accomplish less. 
We've learned to rush, but not to wait. 



We build more computers to hold more information to produce more copies than ever, but have less communication. 



These are the times of fast foods and slow digestion; tall men, and short character; steep profits, and shallow relationships. 



These are the times of world peace, but domestic warfare; more leisure, but less fun; more kinds of food, but less nutrition. 




These are days of two incomes, but more divorce; of fancier houses, but broken homes. 
These are days of quick trips, disposable diapers, throw-away morality, one-night stands, overweight bodies, and pills that do everything from cheer to quiet, to kill. 



It is a time when there is much in the show window and nothing in the stockroom; 



Buscando el verdadero autor de este texto, encontré  quien dice que fue un joven que sobrevivió a la tragedia del Instituto de Columbine, otros rumores lo asociaron al cómico estadounidense George Carlin, dedicado a su fallecida esposa, pero él lo ha negado.

Yo cuando lo ví por primera vez, firmaba la cita el 14º Dalai Lama, y eso pensaba, pero después de buscar un poco por internet, parece ser que el autor original es Bob Moorehead en 1995, ex pastor de la Iglesia Cristiana de Seattle Overlake, licenciado en Teología y predicador durante 29 años, en un libro donde recogía sus homilias.

Sea quien sea el autor, creo que podemos coincidir en muchas de sus reflexiones.

martes, 13 de diciembre de 2011

Intento al Mallo Las Peñas y Peña Sabocos por la Ripera

5.Dic.2011

Primeros pasos invernales en la cara norte de Sierra de Tendeñera.


Cara Norte de la Peña Forato.














Intento al Mallo las Peñas


Empieza el Puente de la Constitución y no consigo engañar a nadie para ir a escalar hacia la oeste del Taillón (que como imaginaba, estaba en buenas condiciones). Asi que como veo un poco "heavy" estrenar la temporada  en solitario con un viote, opto por un plan alternativo mas sencillo, y decido ir a conocer a fondo el rincón perdido al pie de la Ripera.


Se trata de un sitio muy guapo y poco transitado, algunos senderistas en verano, hacen la vuelta desde Panticosa con la telesilla.  pero no es muy frecuentado.


Yo mismo, no habia estado por aqui desde hace muuuuchos años. Vengo con idea de conocer bien la zona para futuras escaladas invernales (en mente esta el bonito corredor Leandro Arbeloa al Peña Forato). No es vano, mi objetivo principal es reconocer sus vías de ascenso normales, que se usan como descenso de sus escaladas.


Vengo en principio con idea de dos actividades, pero luego, la montaña dispuso otro plan. Mis objetivos eran subir al Peña Forato por su izquierda, y al Mallos Las Peñas con Peña Sabocos en travesia. Pero al final, ni lo uno ni lo otro.


Salgo el domingo con calma hacia Panticosa, unas últimas llamadas al equipo de amigos panticutos: compruebo que el pobre César sigue con su resfriado y en contra de su voluntad tiene que quedarse en casa, Félix, que al final no se apunta, se ofrece a subirme en coche la pista, asi que me acorta la excursión y aprovechamos el viaje para charlar.


La nieve esta presente en no mucha cantidad desde el segundo refugio, apuramos un poco mas con el coche y nos despedimos. Por delante me esperan 50 minutos hasta el pequeño refugio situado al pie de la Peña Forato. Su ubicación a casi 2000m y 3h desde Panticosa es ideal para las escaladas y actividades invernales por esta zona. No es muy alto, pero resulta confortable para 5-6 personas.


Pequeño, pero coqueto y muy limpio.



Como tengo tiempo por delante, me subo a ver atardecer hacia el Pico del Verde. Para mi desilusión compruebo que hay muy poca nieve, y encima muy alta, mal para las aproximaciones. Ante tan mal panorama, la niebla remonta por el valle, creando unas bellas estampas que endulzan el atardecer.


La niebla avanza por debajo del Pico de Piniecho.

Argualas, Garmo y al fondo el corredor Sur de Infiernos, testigos del avance de la niebla.

Mallo Forato. La diagonal del Corredor Leandro Arbeloa destaca.

Últimas luces sombre la cumbre de Tendeñera.




Después de cenar, observo con preocupación, que la niebla que se había mantenido hasta ese momento empieza a subir, a la vez que la temperatura.


Pico Escuelas al anochecer. Al fondo el Mallarruego.


Tras una noche tranquila y confortable, mis temores se confirman cuando me levanto: la meteo se ha estropeado. A la subida de la temperatura se unen las nubes y una tímida lluvia, que sin llegar a molestar mucho, si desaniman mucho.


Venzo la pereza inicial y salgo dos horas mas tarde de lo previsto, con idea de subir al Mallo Las Peñas. La subida inicial esta delicada, ya que apenas hay nieve, la poca que habia esta desapareciendo por la lluvia, y supone ascender con cuidado por terreno incómodo. Se hace lento y algo penoso. Por fin, alcanzo la nieve, y aunque hay que abrir huella, es algo mas cansado pero mas cómodo. 


El día no termina de entonarse, a ratos me nieve, me cubren las nubes, y me voy desanimando. Encaro el corredor que conduce a la arista que une las cimas de Sabocos y Las Peñas. Arriba sopla un fuerte viento, que en altura no parece parar nunca, no sé que tal se irá por la arista.



Primer tramo de la ascension por nieve, abajo el refugio y la pista.


La niebla no da tregua, y si al viento que sopla, se une no ver un pijo, termino por desistir; meteo adversa, nula visibilidad y serias dudas de cumbre, tanto por el Mallos las Peñas, que tiene un tramo de arista delicado; como en el Peña Sabocos, para el que tengo que pasar un circo al sur que sin visibilidad...? y encima sólo... terminan por ser argumentos suficientes para dar la vuelta y dejarlo para otro día.


Donde la flecha azul, en el corredor, doy la vuelta rodeado por la niebla.



Al principio del corredor, antes de la niebla.





Para compensar, en la bajada me acerco a la enorme cavidad, bien visible desde abajo. No sin esfuerzo, porque para llegar a su entrada tengo que abrir una huella mas que profunda.


Se trata de una enorme entrada, de dimensiones considerables (15m de ancho x 4m de ancho). Cuyo desarrollo interior es breve, y sin gran interés, pero donde los chupones helados le dan el punto.









Desciendo finalmente hasta el refugio, no sin problemas, ya que los tramos de nieve sobre hierba y piedras resbaladizas están mas que delicados. Pero con cuidado y despacito llego al refugio. Me siento a comer algo y me fijo que la nieve ha desaparecido en cotas bajas por la lluvia. 


Un poco desmotivado, hoy no ha habido suerte, y en vista de que la meteo no mejora, decido bajar valle abajo y para casa, ya habrá días mejores.


Aún así me voy de este rincón pensando en volver en breve, ya que me ha encantado el sitio y le veo un tremendo potencial.


Pongo algunas mapas con mas detalle de las rutas planteadas...


Primero desde Panticosa Pueblo, por el sendero que parte desde detrás del Telecabina Nuevo,  que por un precioso sendero nos acorta la ruta en relación a la Pista que sale debajo de Forronias.