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martes, 31 de agosto de 2021

Doblete de vivacs: Taillón y Monte Perdido

 27 y 28 de agosto de 2021         - Siguen entradas retrasadas del verano-

Doblete de vivacs: Taillón y Monte Perdido.

Esta entrada me ha llevado mucho tiempo escribirla, sobre todo, seleccionar las fotos a poner de entre las más de mil que hice en dos días... Pero el recuerdo que me llevo de esta actividad fue muy bueno y quería poner muchas fotos, y como mi "patrocinador" no me pone pegas... igual no tenéis paciencia de llegar al final 🤭


Para rematar el verano me propongo dos objetivos pendientes el vivac en el Taillón que ya lleva tiempo resistiéndoseme (este mismo verano sin ir más lejos) y recuperar mi cita anual con el Monte Perdido, celebrando mi 24ª ascensión, tras unos años de parón.

El resultado fue muy satisfactorio aunque muy diferente. A pesar de ser dos actividades consecutivas (creo que es mi primer doblete de vivacs seguidos) no tuvieron nada que ver una con otra.


El sol sobre Bisaurín, Castillo de Acher y Anayet desde la cima del Taillon.


En el caso del Taillón, fue una actividad auténticamente en solitario, dura por la ruta seguida, los casi dos mil metros de desnivel y una noche venteada.

En el caso del Perdido, fue todo lo contrario, jornada suave, pero muy concurrida, incluso en la cima, pero noche de las que hacen afición.

Aunque no es algo que me guste, ni siquiera en periodos "normales", cojo el autobús para subir a la Pradera, como es la hora de comer, no hay aglomeraciones, subo con cuatro personas nada más. Aunque la gente sigue sin ningún temor al COVID, a mi me parece la actividad de más riesgo del fin de semana, "compartir el autobús").


No me canso de ver estas paredes.

Para subir al Taillón, decido hacerlo por Carriata. Compruebo que han abierto un sendero que evita la carretera para volver hasta la Casa Oliván, aunque lo han hecho por un nuevo trazado, que arranca paralelo a la carretera. Hay restos de caminos que bajan directos a los baños situados junto al bar, y que ya ganan algo de desnivel. Aplaudiendo la iniciativa, creo que había mejores alternativas...



No hay agua en el cruce.


Compruebo los rigores del estío, sin agua en el cruce de la Faja de Racún. Sigo para arriba. El hecho de arrancar a las 3:30 de la tarde, hace que no me encuentre con nadie. Normalmente subo por un "atajo" que me lleva a las Clavijas de Carriata de forma más directa, hoy por cambiar, lo haré por la Fajeta que hace mucho que no paso. No hay grandes diferencias, quizás un poco más lento por aquí, porque se da más vuelta. A cambio, no hay dificultades. Ni clavijas ni "tramo entra clavijas", que es el más expuesto me parece. Si que hay que echar las manos por unas trepadas fáciles, pero sin dificultad.


Sin agua

Me voy por la Fajeta, al fondo las clavijas de Carriata.
Detalle Clavijas
El tramo previo con clavijas fáciles pero expuestas.

Continúo por la Fajeta.


Alcanzo el umbral de Salarons y el desvío a la Faja de las Flores, apuro el poco agua que llevaba. Confío coger un poco más adelante. Me cruzo con un padre y un hijo que vienen de la Faja de las Flores mientras contemplo los abundantes edelweiss que ya empiezan a estar pochos. Este sitio me encanta, a pesar de que hoy no luce su verde espectacular. Es un sitio muy tranquilo, y los animales se dejan ver casi siempre que paso.


Llegando al pie de la Faja de las Flores.

Es un recorrido impresionante y del todo recomendable.


Aún muchos edelweiss.


Paso el sumidero de Salarons y me llevo la desagradable sorpresa de que no hay agua. Uf!! Menuda faena. No es problema menor. No llevo ni una gota... Sigo para arriba, y me encuentro a dos franceses que han acampado. Les pregunto si han visto agua y me dicen que acaban de llegar, que ellos también iban a buscar. Por suerte, me sonaba que hay un manantial más adelante, que baja de las faldas del Mondarruego, y desviándome un poco del sendero, y dejándome guiar por el rumor del agua, doy con él. Menos mal. Buen trago y cargo 3 litros de agua antes de seguir. 


Solucionado el problema del agua continuo para arriba.


Ya sin preocupaciones, alcanzo la Torre Lassus, por donde estuve hace poco más de un mes, pero en esta ocasión, en lugar de subir por la Catuarta, se me ocurre la idea de subir "totieso" hacia Gabietos, para luego girar hacia el collado que tiene el pico Blanco antes del Taillón. Además, parte de este recorrido, lo que sube al collado, no lo he hecho nunca, y siempre esta bien conocer más opciones. 

Se trata de una subida dura, pero quizás no tanto como parece a primera vista. Lo más duro el arranque desde el llano. No hay un sendero marcado, pero sí restos evidentes de por donde subir y pequeños mojones de piedras. Conforme subes, se va encontrando el sendero, y cuando enfilas el vallecillo que sube al collado ya está muy definido. Solo queda subir y subir...


Subida "totieso"


Aprovecho una pausa para mirar hacia abajo.
Entrando al vallecillo. A partir de aquí hay "sendero".


Se sube mejor de lo que parece.
Pero no es corto... al fondo ya se ve el collado.
Vistazo hacia abajo. Se intuye el sendero.

Llegando al collado.
Al pie de la arista, ¿subo recto o por la derecha más suave y largo?


En el collado, satisfecho me hecho un trago y creo que voy bien de hora. Dudo si  trepar por el filo de la arista, sencillo pero incómodo, o dar un "largo" rodeo para evitar el espolón y conectar por terreno marcado con mojones. Pienso aquello que cómodo es sinónimo de rápido, y me decanto por esta última opción, pero resultó más larga de lo previsto. Me toca apurar el paso para llegar a tiempo al atardecer. Llegué a tiempo por los "pelos".


Vistas desde el collado.

Marboré, Casco, Cilindro y Monte Perdido destacando. 

Vistazo al pico Blanco, cambia de verlo nevado.

Después del largo rodeo, alcanzo la arista.


Una vez más, me toca apretar el paso para llegar a tiempo.

Marboré y picos de la Cascada cogiendo tono.

Aunque corriendo, no puedo evitar el detenerme y hacer fotos...
Llegué a tiempo!!! 😅





El espectáculo es breve, desaparece rápido, entre Peña Foca y Achar de Alanos

Hora azul hacia Sorores


Tiempo para abrigarse y cenar con calma.


Satisfecho y feliz, me abrigo y me siento a disfrutar del espectáculo. Ya cenaré después... A pesar del molesto aire y del cansancio acumulado, aún intenté hacer fotos nocturnas hacia Zaragoza. 


Zaragoza a la derecha y en primer plano, Broto.


Autofoto en la que llegué tarde al sitio y salió mi estela.


La noche será algo incómoda por culpa del viento. No hace frío, 4ºC, además estreno saco de dormir, pero no descanso como me hubiera gustado. Igual el cansancio tuvo algo que ver, pero creo que el verdadero fue el viento racheado que no paró en toda la noche. Bien temprano ya sube un francés a ver amanecer desde la cumbre. 


Primeras luces hacia el Vignemale.

Amanece sobre el pico Heid.


La sombra del Taillón sbre el pico Otal y Gabietos en primer término.

El Midi asoma entre Garmo e Infiernos.


Yo tras una sesión de fotos, me vuelvo a meter al saco hasta que el sol ya me hace salir. Desayuno con calma, tengo mucho día por delante y poco recorrido por hacer.



Desayuno con calma en el saco.


Tras un desayuno pausado, a las 9:15 me pongo en actividad. Bajo por la ruta normal, cruzo por la Brecha, el paso de los Sarrios y tras una breve visita a mis queridas cuevas heladas, (hoy no llevo ni crampones ni permiso), me siento al sol a leer plácidamente durante casi dos horas. 

Vistazo al Sur.

Dejo libre mi suite por esta noche.

Zoom hacia el pico Otal.

Zoom hacia Fenés, por donde estuve un mes antes.

Bajo por la ruta normal.


el dedo de la Falsa Brecha



Paso la Brecha, al fondo asoma el pico Blanco.



Voy por el paso de los Sarrios



Vistazo atrás llegando al collado de los Sarrios.

Una hora después de salir de la cima, estoy en el collado de los Sarrios.

Subo hacia la Torre de Marboré 

Me siento a leer un rato y disfruto de las vistas.

Un a fugaz visita por las cavidades de la zona



Continuo después por debajo de la Torre de Marboré, y sigo por la faja, atento al paso que hay buscar para subir al estrato superior. Como hay gente viniendo no hay problema. Después paso por el Collado de la Cascada, y prosigo hasta la base del Marboré, donde de nuevo, subo otro resalte y faldeando, rodeo al Cilindro, asomando frente al Perdido.

De camino por la vira que faldea la Torre de Marboré.

Se ve clara la canal de subida al estrato superior.

La canal de cerca.

Una fácil trepada.


Ya se divisa Góriz, el Castillo Mayor, Peña Montañesa, y Sestrales.

Sigo en ligero descenso hacia el Collado de la Cascada.


A los pies del Marboré, sólo queda superar un último escalón.

en lo alto del escalón.

Vistazo atrás al Marboré y picos de la Cascada.

Cumbres al fondo. Taillón, Torre, Collarada a la izquierda,...


Ya tengo el Perdido a la vista después de rodear el Cilindro.


Se ve transitado...


Una vez en el Lago, me siento a comer y esperar a un amigo con el que he quedado. Me entretengo mirando la fuga de agua por la que pierde el agua del lago, para luego aparecer en la surgencia Brulle antes de precipitarse por la cascada de Gavarnie. Igual este próximo verano se hace una nueva tinción para ver todos los destinos que llevan estas aguas, que la anterior de 1952 fue muy escandalosa y ahora se cuentan con mejores técnicas (no será necesario que cambie de color la cascada.


Aprovecho para comer un poco.

También hay tiempo para una siesta.

Y para ver la pérdida de agua del Lago, antes de iniciar un gran viaje subterráneo.


Después de estar un rato charlando con mi colega, comer un poco, una medio siesta, coger agua en el lago (pastilla imprescindible) y viendo que ya no hay tanta gente, casi a las 5 de la tarde, inicio la subidera de la Escupiera. La encuentro más incómoda que nunca, suerte que me pilla descansado, pero hay un tramo realmente penoso de subir. La he subido un buen número de veces y puedo decir que no estaba realmente mal. Pero bueno, cumplo el trámite e incluso disfruto de tener la cumbre para mi sólo durante un rato relativamente largo. Aún seguirán subiendo algunos, pero muy pocos. A las 6:30 de la tarde, estamos dos montañeros nada más, y los dos con las mismas intenciones, dormir en la cumbre. Nos repartimos los dos mejores vivacs. Además todo apuntaba a que iba a ser un espléndido atardecer y buena noche.


A por la Escupidera


Este año la encontré mucho peor que otras veces.
Cima en soledad para disfrutar mi 25ª ascensión a esta cumbre.






Una "Vanesa de los cardos"  (Nymphalidae), de las mariposas más abundantes en el mundo, 

Un espléndido mar de nubes nos hará disfrutar como enanos. Veremos gente que vivaqueará esa noche en muchas cimas (vimos gente en el Cilindro y luces en el Taillón). La noche fue de las que hacen afición. Fue mi tercer vivac en esta cumbre, si los dos anteriores fueron buenos, este fue superior. Sin aire, sin frío, mar de nubes al Norte y por la mañana, en el Sur, algo mu poco frecuente. 

La única "pega" fue lo concurrido que estuvo la cima, al final fue llegando gente, y terminamos 16 personas durmiendo arriba. Conmigo durmieron los 4 que subieron por la ruta de las Escaleras, y al final, tuvimos que apretarnos en el vivac. Lo bueno fue el buen ambiente reinante.



Una de tantas, fue imposible no parar de disparar.

La sombra del perdido sobre Punta Fulsa y Punta Suelza, al fondo, el Posets.


Ver esa caída de nubes era delicioso.



A última hora llega gente al Cilindro.

Zoom a los chavales del Cilindro.

El Pimené asoma entre las nubes.


Al principio la cima estuvo muy tranquila.





Vignemale.

La pareja en al cumbre del Cilindro.

Bonito, bonito...





Menudo espectáculo disfrutamos.



Hacia Zaragoza, había más calima que la noche anterior.

Con mis vecinos de la suite royal.

Si el atardecer y la noche fueron buenos, el amanecer no lo fue menos. Y eso que desde las 6 de la mañana no paró de subir gente. el mar de nubes hacia Ordesa y Añisclo, me encantó.

Sube gente antes de la salida del sol.

Un bonito mar de nubes cubre Añisclo.


La Peña Montañesa quiere asomar la cabeza.

El sol quiere salir...

Las nubes avanzaron pero sin llegar a caer a Ordesa.





Con el sol empieza el baile de las nubes.







Rayos de sol hacia el valle de Pineta, con Cotiella al fondo y el Pico de Añisclo delante.



Tras el espectacular amanecer, y desayunar tranquilamente, inicio el descenso, de nuevo por la Escupidera, comprobando que si que está realmente dura la subida, (sólo es un corto tramo lo que está sin gravilla y sin apoyos, pero es duro). Paso por Goriz a saludar y desciendo por el valle con una sonrisa en la cara después de un fin de semana redondo, de los que te permiten cargar pilas para una buena temporada y que recordaré durante mucho tiempo.




Esta vista me sigue pareciendo impresionante.

Las tiendas junto al refugio para ser desinfectadas y ventiladas.



Bajando por las clavijas.






De bajada aún entro a ver las cascadas. El Estrecho.

Y vuelvo por senda de la margen izquierda que suele ir más tranquila.


Una salida redonda. Con el vivac del Taillón tan deseado después de muchos intentos, con mi 24º ascensión al Perdido y su tercer vivac en cumbre.





Enlaces de otras ascensiones al Perdido: 

Vivac en 2018

Estival de 2016 tras finalizar la trilogía de vivacs de las Sorores

Invernal en 2016.

Preciosa Invernal en 2015

Doblete Perdido - Cilindro en 2014

Semi invernal de 2013