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sábado, 22 de agosto de 2020

Travesía Sil de las Perlas en la Cueva de Valporquero (León)

20 de agosto de 2020


Travesía Sil de las Perlas en la Cueva de Valporquero (León)


Sigo con otra entrada del verano... quizás la más interesante.

Puede que la actividad, que mejor sabor de boca me haya dejado este verano, ha sido ésta. Cuando llevas mucho tiempo detrás de una actividad, todo sale bien y logras hacerla, la satisfacción es enorme. Se trata de una actividad que si bien no es compleja, tampoco es de iniciación. Lo ideal es un grupo pequeño, 3-4 personas, pero en esta ocasión solo iremos dos. Se trata de una actividad clásica en el mundo de la espeleo. La cueva de Valporquero ofrece diferentes posibilidades. La más sencilla en entrar por la visita turística, parte acondicionada en seco, después entrar al cauce, y recorrer su barranco interior, saliendo por la Cuevona. Es un recorrido sencillo, con pequeños saltos y varios rápeles. Suelen hacerlo empresas con turistas, y si no pillas atasco al final, es una actividad chula al estilo la Leze. Otra opción, es entrar por la Boca superior de la Sil de las Perlas. Entonces, lo que haces es un recorrido vertical, casi 160 m de verticales con un pequeño descanso en la preciosa Sala del Lago.  Este recorrido fue el que elegimos nosotros, se precisan maniobras que requieren experiencia y confianza en ese tipo de situaciones, ya que hay rapeles volados de salidas no siempre cómodas. Destacando un punto clave, el paso del Reloj (de arena), en el que las personas de gran envergadura y peso no pasamos holgados precisamente. Después, solo resta recorrer el barranco disfrutando del impresionante desfiladero, el rumor de las aguas, con un aperitivo final como es el paso de la "M" (que nosotros pillamos solos y sin grandes corrientes de aire) y los dos últimos rapeles ya al exterior.

Quedo con Juan, el "Peque", un gran escalador, con quien en mis años jóvenes puede realizar mis escaladas mas notables, él me llevó por las paredes más soberbias del país: Ordesa, Montrebei, Roca Regina, Gavarnie,... por citar algunas. Es, además, un estupendo fotógrafo, del que he aprendido mucho. Los dos fuimos con un planteamiento de disfrutar y de hacer fotos dentro de la cueva, el reloj era para nosotros lo de menos. No es fácil encontrar gente que quiera hacer cuevas a modo "contemplativo". Juan no suele hacer cuevas, pero esta curtido en mil batallas y  no tendrá problemas. Dentro de la cueva, la gran humedad presente y los continuos tramos acuáticos, no me animaron a sacar la cámara "buena", solo hice fotos con la acuática y el resultado fue bastante malo. Por suerte, Juan sí que saco su cámara usando un flash de relleno complementario con mucho mejores resultados a pesar de la humedad del ambiente. De hecho, creo que esta entrada del blog, va a ser la primera en la que apenas hay fotos mías, y casi todas serán de Juan. 

Juan saliendo por la Ventana de entrada a la Sala del Púlpito.


Quedamos directamente en Valporquero de Torío, en las Hoces de Vegacervera, al norte de León. Yo voy con calma disfrutando del viaje, y me doy un paseo por las Hoces por la tarde. Juan acude desde Picos, donde el día anterior estuvo escalando en los Horcados Rojos, y luego se enchufa dos horas de coche nocturnas desde Fuente Dé hasta Vegacervera por carreteras de montaña sinuosas. Cenamos tarde y a dormir.

Vegacervera.


Hoces de Vegacervera.



Todo el desfiladero es impresionante, salpicado de vías de escalada, algunas asequibles.


Un verano raro, y últimas horas de la tarde, me permiten disfrutarlo sin coches.



El Parking de la Cueva de Valporquero visto desde la Atalaya.

Atardecer desde Valporquero.



Amanece completamente cubierto, lloviendo, y así estará todo el día. Por suerte, no se esperan muchas precipitaciones, apenas un litro/m2, y aunque meterse a una cueva con agua lloviendo no mola nada, tuvimos la "suerte" de que a las 9 de la mañana aparece un autobús del ejército del que bajan dos grupos de la UME, con idea de meterse a la cueva. Nos dicen que el caudal es normal/bajo y que no habrá problemas, que en una hora subirán otros 10 militares más a realizar el descenso. Así que nos vamos preparando para entrar después del segundo grupo. Cambiados, hacemos la necesaria combinación de vehículos, se puede dejar uno en la terminación, junto al Calero de Felmín, y el otro en la Atalaya. 

Amanece lloviendo... 


Hoy vendrá poca gente.

Tan sólo entran 4 grupos de la UME en 2 tandas


12:30 Salimos chispeando hacia la aproximación que yo reconocí la tarde anterior. Pasado el hayedo llegamos a la entrada de la cueva cerrada por una valla. Pasamos al interior, donde ya no llueve y la temperatura sube un poco. Cerramos la puerta y empieza la aventura. 12:45

La primera tirada son dos pozos equipados con cuerdas fijas, por los que bajamos rápidamente, destrepando y asegurados a las cuerdas fijas. En seguida llegamos a la Ventana que da acceso a la gran sala de la Campana, un rapel volado de 25 metros que supone asomarse al vacío, primero en la oscuridad, y luego empiezas a flipar con la belleza de esta sala. Es impresionante la gran cantidad de espeleotemas que hay por todos los sitios, es un sitio muy guapo. Conforme bajas te vas dando cuenta de las dimensiones y lo pequeños que somos. Desde suelo, ver la ventana es incluso complicado, alucinas con las sensaciones que tuvieron que tener los primeros que entraron a este sitio.


Salimos lloviendo.

Corta pero bonita aproximación

Adelante, te esperan grandes emociones en el interior.

Esquema extraído del Club Viana de Guadalajara. Un descenso casi vertical




Primeros pozos equipados con cuerda fija.

Se baja mejor de lo que pudiera parecer.

Terreno fácil para entrar en calor.

Juan sigue mis pasos.

Llegamos a la ventana, que por arriba no invita a pensar lo que hay por debajo.

Primer rapel. Un volado de 30 metros.

Salida limpia y cómoda. Ambiente todo.

Del agujero sales a esta maravilla. El púlpito a sus pies.

Sala de la Campana. Vistazo de la ventana hacia abajo.

Abajo estoy yo, algo insignificante.

Zoom al techo para apreciar la ventana.

Juan se apoya en el púlpito al bajar.

¿Y ahora para dónde?

Otra toma hacia arriba, que de espeleotemas...

Una vez llegas a la base de la Sala de la Campana, hay diferentes opciones, por la izquierda de puede seguir bajando y el terreno invita a ello por su belleza, pero como el recorrido ya ofrece suficientes puntos de interés, iremos al recorrido clásico, y en lugar de bajar, nos vamos a la derecha, remontamos escalando el Paso de los Cuchillares. Tras 45' minutos de cueva y unas cuantas fotos, seguimos adelante. Un tramo que sin cuerda sería delicado, pero con la cuerda fija que existe, se sube sin problemas, es fácil y la cuerda de por si acaso, quita el estrés. En espeleo hay que minimizar la posibilidad de tener cualquier percance, a partir de aquí, un rescate sería muy muy laborioso.



13:30 De los Cuchillares, se accede a un pasillo lleno de concreciones, muy guapo también, y al fondo, una pequeña gatera da acceso a la Sala del Lago. Aún habrá que realizar un pequeño destrepe, también equipado con cuerda fija de seguridad. La sala del Lago es espectacular, para mí, el punto más bonito de la cavidad (y hace que mi imaginación vuele a por el siguiente objetivo, la Cueva des Pas de Vallgornera en Mallorca, algún día tendremos que ir para allá). Disfrutamos como enanos pr la sala a pesar de lo fría que está el agua. 

 
Subiendo el Paso de los Cuchillares.

Antes de entrar al Pasillo

Pasillo de acceso a la gatera de entrada al lago.

Formaciones por doquier.

Gatera de acceso a la Sala del Lago.

De la gatera, se destrepa un paso asegurado hacia el Lago.


Entrando al lago.

Formaciones abundantes y muy bonitas.


Pasando a las galerias interiores.

El paso no estaba sifonado y se pasaba bien.



Mejor ver el vídeo.




Por ese ridículo agujero continuaremos.


14:30 (2h de cueva) Después de disfrutar por la Sala del Lago, buscamos la continuación, y... nos entra la risa...  una pequeña grieta que vi cuando llegamos, y me dije, mejor que no se caiga nada por aquí dentro que lo pierdes para siempre, y ahora ¿tenemos que seguir por allí? Verificamos la reseña, y sí, hay que entrar por esa rendija, de la anchura del casco, y con un estrangulamiento dentro, el famoso Paso del Reloj, que se supone debemos pasar girando sobre nosotros mismos... pues no sé cómo, pero pasamos, Juan sin problemas, y yo, con mis apuros, mis 100 kilos entraron por el agujero, lo suyo me hizo sudar, es cuestión de ir bajando y girando... pero saber que cuando salgas del tapón te espera un volado de 30 metros no tranquiliza precisamente, no sabes como sujetar la cuerda, con la mochila colgando por los pies para poder ir empujándola y el descensor a la altura de la cara, pasas primero una mano, luego sujetas como puedes la cuerda, y pasas la otra mano,... uf, paso entretenido, pero al menos no es claustrofóbico 

Por abajo ha pasado la mochila, supongo que no se pasará mal... je je...

El vídeo de la cueva, con especial detenimiento en el Paso del Reloj:



Superado el paso del Reloj, que afortunadamente, tiene una estupenda repisa para recomponerse y prepararse para seguir el rapel, ya más tranquilo y sin dificultades, por un conducto vertical, que va a ser la tónica a partir de este punto. Una sucesión de rapeles, uno tras otros, con las medidas de los rapeles es fácil localizar las cabeceras y las recuperaciones de cuerdas no son especialmente problemáticas, al menos, nosotros tuvimos suerte y no se enganchó ninguna. Nos esperan unos 120 metros verticales por un tubo lo suficientemente cómodo, que tras 5 rápeles más, nos depositarán en el cauce del río, a mitad de la travesía.


Tras el paso estrecho, rapeles continuos por un tubo cómodo.

Cabeceras cómodas (si vamos un grupo pequeño) y recuperaciones sin problemas.

Seguimos bajando.

Pasos amplios en general salvo estrechamientos puntuales nada conflictivos.

Por allí arriba viene rapelando Juan.


Seguimos rapelando.

a por el penúltimo rapel.

Mas ancho de lo que puede parecer.

Llegamos al cauce activo.

De nuevo hay formaciones.

Recogemos las cuerdas y empezamos el tramo acuático.


15:30 Tras una hora más bajando los rápeles continuados, nos plantamos en el cauce y paramos a comer un poco. Recogemos las cuerdas y empieza un tramo de andar. Primero llegamos a la sala de la Prensa, un espacio amplio con una "mesa" en el centro. Después empezamos sorteando varios resaltes, y varios rápeles, casi todo está equipado con doble cuerda, para cuando bajan las empresas con grupos, hoy, estamos solos en la cueva, una delicia. 

Vamos pasando todos los pasos míticos, (no dejarse llevar a la preocupación por los nombres, con el caudal que encontramos, todo fue muy sencillo) a la vez que disfrutamos de la cueva, que sin llegar al nivel de formaciones de las salas superiores, también es bonita. todo con calma, sin prisas y haciendo fotos. Salvamos la Gran Cascada por la derecha, sin hacer el paso de los Ingleses. Después llegamos a la Cascada del Cable, un pasamanos a la derecha que no ofrece problemas. Seguimos, los toboganes de la Cascada de la Dificultad también los evitamos por la derecha. Y llegamos a la Cascada de la Muerte, que sin mucha agua no parece tan fiera. Hay cuerdas para hacer un rapel guiado y no entrar al activo, aunque las cuerdas están pidiendo la renovación a gritos. 


Empezamos a recorrer el tramo activo.


Tuvimos mucha humedad en el ambiente que perjudicó el reportaje fotográfico.




Sala de la Prensa.

Toda la cueva tiene interés estético.

Llegando a la Gran Cascada.


Destrepes sencillos


Creo que esta es la recepción de la Cascada del Cable.

Al inicio de la Cascada de la Muerte.

17:15 Ya llevamos 4h30' dentro de la cueva, y tan entretenidos. Casi din darnos cuenta, llegamos al famoso paso de la "M", por el que yo tenía cierto respeto, pero que nos resultó de lo más sencillo.  tuvimos suerte y ni había tapón de gente (no vimos a nadie en todo el día salvo a los de la UME en la Atalaya) ni tuvimos una corriente de aire fuerte como cuentan que te deja helado. Sólo en el último se notaba la corriente de aire, y nada excesivo. Subimos las escalas, gateamos el tubo, su rapel, otra escala y otro rapel y ya estamos fuera!! Este tramo apenas nos lleva 15 minutos. Nada que ver con lo que les costaría a los aperturistas, creo que lo hicieron en varios intentos. Esas trepadas sin cuerda no son nada fácil. Ahora, equipadas para turistas es otro cantar.

Escala de entrada a la "M"

Escala de fácil subida.

Conducto para gatear.


Pequeño rapel en rampa para llegar a la mitad de la "M"

El paso sifonante. Aquí corría un poco de aire, pero no lo que esperábamos. Tuvimos suerte.

Segunda escala para salir del paso sifonante.


Juan alcanza la cabecera de la última escala.

Último rapel en rampa.

Se termina la M.

Saliendo por la Covona. La humedad y las nieblas, fue el precio a no tener aire.



17:30 Salimos de la Cuevona, en un ambiente magnífico, exuberante de vegetación. aún nos quedan dos rápeles espectaculares. No nos importa que siga lloviendo. disfrutamos el tramo final y seguimos con calma haciendo fotos. No nos persigue nadie.😊


Espectacular salida de la Cuevona.



En el primero de los dos rápeles exteriores.





El primer rapel visto desde abajo.

Detalle tramo final.


último rapel.

18:30 Tras el último rapel, nos queda un tramo de andar con cuidado por el lecho del barranco hasta cruzar el río, hoy no ofrece problemas, pero una sirga a modo de tirolina, invita a pensar que con caudal será otra historia. Llegamos a la carretera, después de 6 horas de actividad desde que abandonamos el coche, unos minutos caminando hasta alcanzar el coche. Nos cambiamos en el bar de Felmin, bajo las sombrillas mientras sigue lloviendo, pero tan contentos de la actividad, que nos da igual todo.


Información útil

Nosotros estuvimos 6 horas, pero es un horario muy relajado haciendo fotos, un grupo, aunque sea más numeroso, lo hará cómodamente en 4h30'.
Se requieren dos coches para evitar el retorno después de la actividad. No es una soba, pero una hora no te la quita nadie si se va con un solo coche. Siempre queda confiar en el autostop si se va en verano.
Dos cuerdas de 30m. se supone que son suficientes. Yo llevé una de 33m y vino bien, hay un rapel que se llega justo. Y convendría llevar otra mas por si acaso. 
Yo llevé trípode grande para las fotos, pero salvo en la campana, luego por la humedad no lo saqué.
El paso del Reloj, para una persona normal no ofrece problemas serios, pero para mí, 1,90m y 100 kilos, pues hubo que retorcerse un poco.
Teníamos algo de miedo por el tema de orientarnos en la primera parte, y por si no encontrábamos el agujero del Reloj, pero luego de leer muchas reseñas diferentes la tarde anterior, no tuvimos problema. 
El tramo de Sima no tiene nada que ver con el de barranco. Dificultad media, no es excesiva, pero no es para iniciación. Lo de abajo no ofrece problemas (siempre dependiendo del caudal).
Para reseña, recomiendo la del Club Viana.


Extraído del Club Viana de Guadalajara.


Una actividad del todo recomendable, para repetir dentro de unos años.



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