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sábado, 25 de julio de 2020

Barranco Yesa Superior desde Buerba

22 de julio de 2020


Barranco Yesa Superior desde Buerba.


Sigo con entradas del verano...

Aprovechando que estamos por la zona, llevo a  Ros y a Nacho a que conozcan un barranco que para mí es muy especial, y que puede ser una buena opción para crear afición con niños. El Yesa Superior no es un barranco de adrenalina, todo lo contrario, (aunque si se hace sin cuerda, puede ser emocionante...). Es un barranco para emocionarse por su belleza, para mí, es como un vergel en medio de un desierto de estepa.

Sólo llegar a Buerba ya es casi una expedición, carretera sinuosa y entretenida, pero con vistas de lujo. Antes, no es que nunca hubiera mucha gente, pero algún francés o algún romántico como nosotros ya se veía. Pero desde que arreglaron la pista que lleva a Yeba desde San Martín de la Solana, la aproximación más corta es por allí, y sobre todo, el retorno es más llevadero, por tanto, no nos extraña tanto que no haya nadie. Disfrutaremos del barranco en total soledad, que es otro de sus puntos fuertes.

Aparcamos a la entrada del pueblo y lo cruzamos rectos. Bajamos por el sendero y llegamos al cauce. Desde allí, nos queda remontar el tramo de río que vamos a descender posteriormente por el cauce. Ese tramo con calor, es un poco pesado, pero también con una belleza singular entra aliagas, bojes y quejigos. 

Charrando, me despisto y subimos más de la cuenta, llegando al Puente de Yeba. Bueno, así conocemos el final del otro acceso. La llegada al cauce es más cómoda. si te desvías antes de llegar al puente, bajando a la izquierda de la senda mientras aproximamos, se evita el tramo de andar por el río, pero no es una bajada cómoda y hay un destrepe al final, aún así, yo prefiero esta opción por rapidez, que andar luego por el río.

Nos vestimos al pie de la bajada "normal" y nos preparamos para disfrutar de esta maravilla, con calma, sin prisas y a nuestro aire. De entrada, tras un primer chapuzón, llega uno de los puntos fuertes del barranco, el primer rapel. El barranco se estrecha y cierra en un punto. Hay varias instalaciones de cabecera a elegir según caudal. Se trata de un enclave muy chulo. El salto es factible desde el árbol, pero son casi 11 metros, para los jóvenes... nosotros rapelamos.

A partir de allí, es una tranquila sucesión de marmitas, tramos de andar, todas las paredes llenas de verde, musgos, líquenes, grasillas, Orejas de Oso (Ramondia Miconi) y Coronas de Rey (Saxifraga longifolia) por doquier. Barranco para disfrutar sin prisas. Hay algún tobogán y un salto que es factible repetir una vez pasado y volver a subir.  Después llegamos al otro gran punto de interés, el Estrecho de Ponderabiella, un tramo más estrecho sobre roca madre de gran belleza, ya relatado por el amigo Lucien Briet que también discurrió por estos lares. 

Tras otro tramo de vegetación exuberante y andar entre algún que otro tobogán, llegamos al último estrecho, donde se cierra el cauce y entramos a un tramo de oscuros. El rapel, de 4 metros, tiene la instalación en la margen derecha y es algo incómodo de rapelar. Es mejor saltar, destrepando a la piedra donde bota el agua y hacer un pequeño salto, flexionando para la recepción. 

Poco después el barranco se abre y ya sólo nos resta andar hasta dar con el mojón de piedras que nos indica el camino de subida hacia Buerba, por donde hemos bajado, nos esperan 35' de subida al sol.

Barranco muy agradecido, para disfrutar con calma del entorno y de la compañía. A pesar de haberlo descendido en más de 10 ocasiones, me sigue encantando.



Esta vez llegamos hasta el puente de Yeba

Lo malo de llegar hasta el puente es el tramo de río que toca andar después, se hace pesado.

Primer apoza para remojarnos.

Llegamos al tema, los valientes que salten 11metros...

Nosotros con el rapel disfrutamos igual



Recepción del rápel.



empieza el vergel

Tramos de puro deleite

Roca y musgos en inmejorable decorado.

Parece que estemos en Isla Reunión o en Azores/Madeira, pero es el corazón del Sobrarbe.

el Estrecho de Ponderabiella.

Por aquí ya paso Lucien Briet







Pequeños toboganes.


Saltos para repetir al gusto.



entrando al "oscuro" final

Mejor saltar desde la piedra que el rapel.



Un breve vídeo resumen de la jornada



miércoles, 22 de julio de 2020

Grallera de Ordiso, una travesía subterránea para "románticos".

 21 de julio de 2020


Grallera de Ordiso, una travesía subterránea para "románticos".


Aprovechando que voy a estar unos días lesionado, voy a tratar de poner al día el blog con entradas retrasadas de este verano, algunas, pocas, las publicaré como recientes y luego ya las iré colocando en su fecha correcta, a otras no les daré difusión por no tener gran interés y las publicaré en su fecha teórica... tengo más de 15 entradas pendientes, poco a poco... ya sabéis que el blog lo tengo más como repositorio personal que por dar difusión a lo que hago, y no busco visitas... además muchas han sido de cuevas que no llaman a tanta gente...

Este verano, con el handicap de la pandemia, he salido menos al monte, muchas veces sólo, y me ha dado por hacer bastante espeleología. Una de las actividades de las que guardo un gran recuerdo fue la visita a la Grallera de Ordiso, que tenía en mente desde hacía unos años y a la que le tenía muchas ganas pero no encontraba compañeros para realizarla. En marzo, cuando visitamos la Cija de los Royos de Villarluengole propuse a Ros hacer esta curiosa actividad, que aceptó gustoso muy propuesta. Pero con esto de la pandemia no lo teníamos claro hasta el último momento, además aderezado con lluvias los días de antes. 

La aproximación es muy larga, no del todo evidente, con unos 700 metros de desnivel que mínimo nos llevarán cuatro horas, y la cueva en sí, es corta (menos de 2h30') para el esfuerzo que supone el viaje. Tras este balance inicial, muchos no le encontrarán mucho interés, pero a mí me encantó, a pesar de que no tuvimos suerte con la visibilidad, y de hecho por eso, estoy pensando en repetirla. Si bien no es una de las "imprescindibles", me parece algo muy chulo y la podríamos considerar como una actividad para "románticos". 

La Grallera de Ordiso fue explorada a finales de los años 70, cuando el sistema de Arañonera (si se tiene tiempo, merece la pena leer la integral) estaba en plena fase de investigación. Unos catalanes se aventuraron por esta cavidad, y tras varios intentos, la recorrieron y topografiaron. Recomiendo ver el vídeo de los años 80cuando aproximaron con esquís y la remontaron de bajo a arriba con un caudal de agua más que importante.

Hace ya unos años, a raíz de leer unos folletos del GeoParque, tuve la primera noticia de esta cavidad, merece la pena leer toda la información geológica que esta recogida en dicho folleto. Y después, buscando por internet, di con las entradas de la gente del Speleobloc, quienes le dedicaron en 2017 dos detalladas y extensas entradas con las que pude tener la información necesaria para hacer esta actividad. En la primera entrada también mencionan el folleto.


Se trata de una actividad, que si bien no es complicada, tampoco es un "todos los públicos". Principalmente por su exigencia física (aproximación, cueva y retorno). A nosotros, con mucha calma eso sí, nos llevó 10h30' de coche a coche. Conviene también tener presente que no deja de ser una cueva con agua, donde cualquier error eleva exponencialmente la dificultad que supone tener cualquier problema. Ante un accidente, nos quedaremos fríos rápidamente, y una vez fuera, no hay cobertura y el retorno al coche es largo. Tendremos que ser autosuficientes, ya que la necesidad de un rescate del exterior, probablemente llevaría muchas horas hasta ponerse en marcha.

Por dentro nos espera el recorrido subterráneo, sobre un curso acuático (aunque en pocos momentos nos mojaremos enteros,, casi siempre por el tobillo), en general, bastante cómodo, durante un kilometro de recorrido y algo más de 110 metros de desnivel. Nosotros realizamos 4 rápeles, el de la entrada y otros tres casi seguidos en la parte final del recorrido. Después de los rápeles, tras unos fáciles destrepes, en seguida, se observa la luz de la salida que va ganando fuerza. Algunos rápeles pueden ser "destrepables", (dependiendo del caudal). Con una cuerda de 30 metros será suficiente, o mejor dos de 20 metros. Las instalaciones no se encuentran en buen estado, son muy viejas, y algunas de un sólo punto. Llevar material en prevención.

Un amigo me pidió permiso, el mismo día que la hicimos, para publicar unas fotos en un Facebook de barrancos, en apenas una hora había tenido más de 100 visitas, lo que provocó un "efecto llamada" importante. Tanto, que en su momento, decidí no publicar la reseña. Un barranco que no contará con más de dos o tres visitas anuales, pasó a tener más de 5 repeticiones en apenas 15 días. Pero no todo fue malo, un grupo de los que bajaron después, pusieron un parabolt en un rapel que había de un solo spit. Siempre doy información de las actividades que hago, no soy de secretismos, pero una de las características de esta actividad es lo alejado de todo que está, y si pierde su soledad, pierde una de sus esencias.

Pues eso, que a finales de julio fuimos el tío Ros, Nacho Sancho y servidor marchamos a conocer el curso subterráneo del arroyo que discurre por el tramo superior del valle de Ordiso. Yo ya conocía el terreno de visitas anteriores, y ya les anticipé que la aproximación era una soba en toda regla. Tras hacer noche en el Último Bucardo, donde por casualidad, coincidimos con la cantante Rozalen, temprano salimos hacia Bujaruelo. 

Arrancamos a andar poco antes de las 8:30, salimos por la pista del valle del Ara, todo para arriba, en una hora alcanzamos el Refugio de Pastores de Ordiso, no sin antes entrar a asomarnos al Puente Colgante de Burguil sobre el Barranco de Ordiso. Dejamos la pista y bajamos por el sendero hacia el puente para cruzar el río Ara. Una vez empezamos a subir, no hay un sendero claro, hay muchas alternativas, todas mas o menos buenas, pero ninguna destaca por ser la mejor que otras (yo recomiendo o la que va más baja o la más alta). Una vez alcanzamos el primer llano, ya sólo hay dos sendas, una  más cerca del río, y otra más alta, creo que es mejor ir por la más alta. Llaneamos y llegamos hasta las ruinas del refugio al pie de la cascada de Ferreras (por su derecha equiparon un paso con cadenas que permite subir al solitario valle de Ferreras). Llevamos ya dos horas de camino. Y ahora comienza la parte más incierta del camino, sin ser perdedor, siempre para arriba, cuesta encontrar un sendero bueno, principalmente porque no existe, poca gente sube por aquí, pero se pueden ir enlazando tramos de sendero decente. Del refugio, no conviene tirarse al cauce del arroyo, mejor seguir la dirección que traemos para luego a media ladera enfilar el valle. Esta es la parte más dura de la subida, se van ganando metros de desnivel. La boca de salida no es visible mas que al entrar al valle (al final de la primera subida) y cuando ya estás casi encima. Tras más de 3h, alcanzamos la boca de salida, yo me acerco a comprobar como va de caudal. Estaba algo inquieto por la lluvia del día anterior, baja algo más de lo normal, peo nada preocupante. Nos cambiamos de calzado, ponemos las botas de barrancos y dejamos toda la ropa seca para cuando salgamos escondida en unas piedras antes de remontar los últimos 45'.


8:30 Partimos de Bujaruelo.

Baja un caudal majo, y es que llovió la tarde anterior.


Puente colgante de Burguil.

En una hora llegamos al primer refugio y abandonamos la pista.

Remontamos hacia el valle de Ordiso por terreno impreciso.

Madrugar nos evitará pasar calor en la aproximación.

En dos horas alcanzamos las ruinas del refugio.

Cascada de Ferreras, entrada al solitario valle equipada con cadenas.

Mas alto que el cauce, discurre a ratos, trazas de senda.

Ya intuimos la oquedad de salida.

La subida es considerable.

Boca de salida de la Grallera de Ordiso.

Me acerco a comprobar el caudal. Es aceptable.

A por el último cacho.

Aún quedan 45' minutos de subida hasta la entrada.


Por fin empezamos a llanear. Y tocará girar a la derecha.



Paramos a coger agua, aunque se puede coger en la misma boca de entrada.

Tras 4h desde que salimos de Buajruelo, alcanzamos la entrada.


La cuenca no es muy grande, pero todo el caudal va  a la cavidad. Es posible que haya otros aportes a  mitad del recorrido, ya que por la zona, gran parte del agua va bajo tierra.




Comemos antes de entrar.

Son las 12:45 cuando llegamos a la boca de entrada, nos ha llevado algo menos de 4h de subida más las paradas a cambiar de calzado, esconder ropa seca, coger agua y fotos.  Antes de entrar evaluamos caudal y decidimos comer en previsión, la cueva no es exigente pero el agua fría desgasta y la aproximación no es una broma, mejor recuperar algo de energías. Yo me subo a lo alto, a un collado por encima de la cueva, el móvil marca dos rayas, pero no consigo tener cobertura para informar de que vamos a entar y me conformo con las vistas al Vignemale.

Con calma nos preparamos, ponemos el neopreno completo y las frontales, revisamos que llevamos todo, botiquín, comida, ropa de abrigo, punto caliente,..

Entramos a las 13:30 con un primer rapel de acceso entretenido, e instalado con cuerdas a más de medio uso, renovamos un cacho y para abajo. Baja una caudal majo, que no agobia, pero más de lo que he visto en fotos de otros grupos. Igual una buena fecha puede ser al principio del otoño, con el estiaje y antes de las primeras nieves, pero después de ver el vídeo de los que fueron en los 80', todo será menos que lo ellos encontraron en invierno...

Tras el rapel que nos ducha completamente, nos despejamos de la tontera del sol del exterior, y empezamos la progresión. El recorrido es muy evidente, basta seguir el cauce del agua. De hecho, para explorar las ramificaciones del principio, hay que ir atento, porque es fácil que pasen desapercibidas.
En general no hay formaciones ni espeleotemas, se trata de una cavidad de alta montaña, por la que discurre agua prácticamente todo el año, y que acusa crecidas en periodo de tormentas, lo que no facilita el depósito de sedimentos. De hecho, en muchos tramos, las paredes presentan cantos afilados. La cavidad no presenta pasos estrechos, en general es andar, tan solo hay que agacharse en unos pocos pasos puntuales y no hay ningún paso claustrofóbico ni de retorcerse para pasar. El ruido del agua, por momentos es bastante fuerte. Lo que sí que hay son numerosos destrepes en los que hay prestar atención, pero por prudencia mas que por dificultad. Son también puntuales los sitios en los que nos mojaremos más de la cintura, en general el agua llega al tobillo, y en unos cuantos hasta el arnés. 

Tuvimos la mala suerte de que, al menos eso suponemos, al llover la tarde anterior y hacer calor el día que entramos, había mucha humedad en el ambiente y no pudimos disfrutar de la cueva por la reducida visibilidad, sólo a partir de  último rapel, ya tuvimos una visión clara. días más tarde, los grupos que entraron no tuvieron ese problema.

Como señalé anteriormente, las instalaciones de los rápeles se podrían mejorar y no llegán al estándar de dos anclajes inox. Hay un buen variado, naturales, algún pitón, spits, en algunos cambiamos los cintajos, pero en general, piden la renovación aunque tampoco vimos ninguno crítico. Quizás el más delicado, un rapel de un sólo spit, fue reforzado días más tarde por Sergi con un parabolt.

Los tres rápeles son cortos, pero entretenidos. Cortos, salvo el último, que quizás sea destrepable. Luego en seguida, tras algún pequeño destrepe entre bloques, llega el largo tramo final que conduce a la salidad.

La salida es espectacular, menuda boca, por dimensiones y vistas, presenta otros agujeros de notables dimensiones. Con cuidado de no tirar piedras a los compañeros, se desciende por un lateral y finalmente nos salimos del cauce por la margen derecha en una travesía algo expuesta. Con paradas, fotos, y con calma, nos llevó 2h30' desde que entramos hasta que llegamos a la ropa seca. 



Entramos en acción.

El agua nos despeja por la vía rápida.


Entramos al cauce subterráneo.

Mucho vapor de agua que arruina las fotos.

Imposible hacer fotos nítidas, mucha humedad en el ambiente

Los pasos bajos son puntuales.

Agua fresca tirando a fría.


Destrepes frecuentes.


Anclajes que se han ganado la jubilación.



El caudal no nos molestó.


A pesar de no tener espeleotemas, hay rincones chulos.

Galerías altas y cómodas de andar.


Aguas cristalinas

En el paso puenteado. Posible por el agujero o por la izquierda.

Lástima tanta humedad, no pude sacar la cámara seca hasta el final.

Primer rápel. Reemplazamos algún cordino.


Rapel de un sólo spit.


Rapeles cortos pero entretenidos. Foto de Nacho.


Último rápel, el más largo.


Últimos destrepes.
Dejamos atrás los destrepes y llegamos al tramo final llano.



Llegando ya al final, se nota la ausencia de humedad. 








La salida es fotogénica...


De ahí se sale.

Descenso entre piedras sueltas para terminar.




Salimos del cauce por la derecha.


si además del paisaje, miramos al suelo, nos llevaremos agradables sorpresas.

Tras cambiarnos, empezamos el retorno, que lleva su tiempo.



El retorno aún cuesta un rato.

De la boca de la  cueva a San Nicolás, calcular 2h30'.

Topo de la Grallera de Ordiso



El vídeo resumen de la actividad: 


Aproximación: 3h45'
Recorrido Cueva: 2h-2h30'
Retorno: 2h30'

Añadir paradas. Nosotros, coche-coche 10h30' sin estrés, se pueden bajar horarios, pero esta actividad es de las de disfrutar lentamente.

Mas info:

- Vídeo de Speleobloc de 2017 con muy poco caudal