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martes, 8 de mayo de 2018

Cueva de Seso, espeleo agradecida.

Domingo  6 de Mayo de 2018


Cueva de Seso, la espeleo agradecida.


Tras una agradable jornada de senderismo, decido terminar el día en la Cueva de Seso, que ya visité hace un par de veranos... no llevo equipo de espeleo ni dispongo de mucho tiempo, pero aún haré una visita rápida, sin trípode y con sólo dos frontales, algo inusual en mí, ya que me gusta llevar muchas luces para iluminar la cavidad. 

El resultado son fotos poco lúcidas, pero sirvió para refrescarme un poco del bochornoso ambiente de tormenta que al final no cayo. 

Profusión de formaciones dentro de la cavidad


Para llegar a la cavidad, coger desde Boltaña la carretera de la Guarguera. Nada más cruzar el puente, coger desvío a mano derecha indicado a Seso. (Info detallada en el libro: Excursiones Subterráneas por el pirineo aragonés.


Al terminar la pista en la barera, dejar el coche. Cruzar la barrera hacia el pueblo, y en la primera curva, al cruzar un torrente, empezar a remontar por él, para luego seguir mojones y flechas rojas. 


En algo menos de 20' llegamos a la entrada, un techo hundido, nos permite entrar a la cavidad, con una amplia sala para vestirnos. Al poco, se desciende un sencillo destrepe, y luego tan solo resta seguir para arriba, sorteando los numerosos gourgs y disfrutando de las formaciones.

Tan sólo mencionar que al poco del destrepe habita una nutrida colonia de murciélagos, a los que conviene no molestar pasando rápido, en silencio y  sin iluminarles.

Luego iremos pasando un par de estrecheces casi hacia el final. Yo en esta ocasión no salvé la última al estar los gourgs llenos de agua y no llevar otro calzado para luego, no quise mojarme. Ya vendré en otra ocasión con gente y mas luces para hacer mejores fotos...

acceso





Entrada 



El destrepe inicial


Multitud de gourgs con agua






Cueva de Seso

La cueva no tiene pérdida, siempre para arriba.



Este es el paso más estrecho, que no pasé por el agua y no llevar otro calzado.







Me encantan las cuevas...

Turieto alto, disfrutando de la sencillez de un paseo.

Domingo  6 de Mayo de 2018


Turieto Alto, disfrundando de la sencillez de un paseo


Tras una agradable y larga velada en El último bucardo con Amador y Encarna, la ducha me recuerda que ayer casi cayeron casi 1500m. de desnivel, y todavía no estoy en forma, así que descarto planes más ambiciosos a cambio de una jornada de placer, aunque luego no será tan suave...

La sencillez de la belleza del hayedo.


Ayer disfruté mucho mi conexión con Ordesa, y me apunto a dar un agradable paseo sobre la marcha. Parto del camping de San Antón, y entro por el camino de Fabatons hasta el Puente de los Navarros, hacía mucho que no lo recorría, y salvo la sombra que ofrece, no es gran cosa que una alternativa a la carretera.

Desde el Puente, desciendo al cauce, al puente de la Ereta, a ver donde se juntan las aguas del Ara y el Arazas. Impresiona ver tantos litros de agua bajando. Sitio para disfrutar de un fresco baño en el verano. 



Desde el Puente de la Ereta, paz y fuerza del agua...

Turieto Bajo era la antigua senda para llegar a Ordesa hasta que se construyó la carretera. Merece la pena de recorrer.  Turieto Alto estuvo cerrado durante muchos años como zona de reserva por donde habitaba el último bucardo. 

Remonto el camino y me dirijo hacia la senda de Turieto. Al llegar al desvío, veo que la senda de Turieto Bajo está cortada, me dijo Amador que por desprendimientos. Aún así, me acerco a ver la cascada de Molinieto, con bonitas vistas hacia la carretera y veo los desprendimientos. Observo que han caído desde arriba, y hay bloques amenazantes sueltos. En la zona media, han provocado otros desprendimientos, quedando una pequeña oquedad a la vista... y la senda está del todo impracticable. 



la senda de Turieto Bajo está cortada por desprendimientos

Es apreciable el punto del descorchón...

Desprendimientos sobre la senda de Turieto Bajo, luego subiré a lo alto de este muro rocoso.




Senda impracticable


Hay trabajo para limpiar todo esto...



Cascada de Molinieto.







Como no hay necesidad, doy la vuelta y vuelvo al cruce a subir por la senda de Turieto Alto. La senda gana desnivel de forma rápida, y enseguida estoy por encima del cortado de donde han caído los desprendimientos. A partir de ese punto, es prácticamente llana, no tiene vistas salvo al Tozal del Mallo, pero al ser temprano y no haber nadie, de nuevo siento la conexión con el sitio, disfruto de estar por aquí andando pausado... una delicia.



Es una senda menos pisada, más salvaje...

La carretera desde el cortado encima de donde han caído los desprendimientos...

Pronto empieza a llanear..












Después, al llegar a la pradera. retrocedo a ver las otras dos cascadas, para luego volver a subir a la pradera. Primero a la de Abetos, y un poco más abajo hasta la cascada de Tomborrontera.


Cascada de Abetos

Litros y litros bajan desbocados...



Cascada de Tomborrontera



Como veo que las nubes se empiezan a poner tontas, decido no continuar valle arriba, y comienzo a bajar por la carretera, hasta que un mozo que baja de Goriz me acerca hasta el coche.



Las laderas por donde discurren las sendas de Turieto llenas de hayas en todo su esplendor...


Las hepáticas omnipresentes estos días...



Estrecho de Jánovas

Desde Ordesa, marcho hasta Jánovas, en donde quiero conocer un camino que discurre junto al río a la altura del estrecho de Jánovas, por donde discurre la carrera O viento Rondador, que ya estaba marcada, al celebrarse el próximo sábado 12 de Mayo. La idea era ver sólo de dónde partía, pero al final casi recorro todo el estrecho. El camino arranca del puente colgante que lleva a Janovas. Pronto encontraremos pasos equipados con grapas y cadenas para evitar caer al río, que baja furo estos días...

Después aún me entretuve viendo una cata minera y los miradores desde la carretera...

Ara salvaje, nuestro gran río virgen...

Allí arranca el sendero, marcado para la carrera de la próxima semana.


Primeras grapas para sortear el aliviadero

Tramos muy estéticos

Otros con cadenas...



A ratos por el lecho del río...

Pasarela colgante...

Cata minera



Los tramos antes recorridos desde la carretera







Y así, disfrutando de la sencillez del senderismo, termino esta entrada, pero no el día, que aún rematé en la cueva de Seso, pero eso, para otra entrada...