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lunes, 11 de mayo de 2020

Trekking del Khumbu (VII) Chukhung- Namche Baazar

Octubre de 2019

Trekking del Khumbu (VII) 


15ª Etapa: Chukhung (4700m.) - Namche Baazar (3440m.)
22 Km  Desnivel + 400m - 1500m.   (17/Oct/2019)

Hoy vamos a recorrer gran parte del valle del Khumbu en una larga jornada. Hay quienes parten esta etapa en dos jornadas, pero después de la aclimatación que llevamos, no es problema. Por delante nos espera una de las jornadas más largas, que no la más dura, que la tendremos al día siguiente. Nos levantamos temprano, pero partimos sin prisa. Empezamos a bajar , al poco de salir, aunque  aún hace frío y apetece andar ligero, paro a coger una finísima arena que parece tener cristales de plata. Al haber subido por Gokyo en ruta circular, desde que pasamos Dingboche, todo es nuevo para nosotros, pero es inevitable bajar con la sensación de que se acaba una parte el viaje, y ya no miramos con los mismos ojos que poníamos a la subida. Nos cruzamos con mucha gente, se nota que es el camino mas frecuentado, en algún punto resulta algo molesto, pero son situaciones puntuales.




Salimos temprano, con una suave helada.



Bajamos hacia Dingboche, en un par de horas llegaremos.


Dejamos atrás Dingboche.








Los 14 km restantes los haremos en poco más de 4 h.
El paisaje nos resulta menos llamativo en bajada



A tramos hay bastante gente.


Cuando cruzamos Pangboche, nos despedimos de nuestro amigo mejicano Alfonso, él ha contratado un regreso en helicóptero hasta Katmandu para ganar días, no va a hacer el segundo trekking que haremos nosotros y no quiere pasar por la tortura del viaje en furgo del aeropuerto secundario a Katmandú, así tiene dos día más en la capital antes de regresar a casa. Nos despedimos con pena de él, no lo conocíamos antes de empezar el viaje, pero hemos sintonizado con él, ya tenemos un amigo mejicano que nos promete visitarnos en España y nos ofrece su casa en Guadalajara. Con Alfonso, se baja Tensing, con quien nos reencontraremos en Namche. Nos quedamos solos Lafu, Cristobal, Paquillo, Rai, Amador y yo. Con nosotros viene Santos, el capitán de los porteadores, un tipo entrañable y muy majo, lástima que hable poco inglés.





Nos desviamos y entramos a Pangboche a despedir a Alfonso.

A esto no terminamos de acostumbrarnos...


el omnipresente Ama Dablam.

Alfonso se va volando a Katmandú.

Seguimos la marcha con tranquilidad, pero a buen ritmo, nos hace ilusión ver el interior del templo budista de Tangboche, y queremos llegar antes de que cierren al mediodía. Pasamos varios tramos donde están arreglando el camino, incluso vemos un puente hundido... ya cerca, empieza una subida corta pero intensa, son casi 300 metros de desnivel, apretamos el paso y sudamos por la alta humedad, llegamos a las 12:30, (nos habían comentado que cerraban a la una, pero resultó que no abrían hasta la una, así que después de todo tuvimos que esperar. Sin embargo no tenemos suerte, no hay movimiento de monjes que vayan a rezar y está cerrada la sala de oraciones, damos la vuelta al edificio por fuera y continuamos hacia Namche. Nos toca ahora una severa bajada en la que vemos sudar al personal que viene en ascenso. Justo al cruzar el río, paramos a comer en un modesto local. 





A tramos, están arreglando los caminos.

Unos cuantos kilos de piedra a la chepa.



Están reparando un puente caído...

Más vale que no le caiga la piedra encima del pie...

Cuando empezamos la subida a Tengboche, ya no nos cruzamos casi con nadie.





Llegamos antes de hora y está cerrado.






No era una carga muy pesada en kilos, pero con los años de la señora, una barbaridad...




Entramos pero no hay suerte y no pudimos ver a los monjes rezando.


Santos, el capitán de los porteadores, un tipo entrañable. Al inicio de la bajada.

Llegamos al fondo del valle a comer.



Después de comer empezamos una ligera subida, nada que ver con lo de antes, y cerramos el circulo que iniciamos dos semanas atrás. Después por terreno llano llegamos a las inmediaciones de Namche, antes de la bajada final que nos deposita en nuestro logde, donde nos damos una merecida ducha. 

Llegando a Namche vemos de lejos las pasarelas gigantes.



Ya teníamos ganas de llegar a Namche... casi 7h de pateo.


Después nos damos una vuelta por las tiendas, algunos a por la wifi de la pasteleria, y otros como tenemos datos, nos dedicamos a mercar. En Namche, hay menos cosas que en Katmandú, y está más caro, pero el material es mejor, hay cosas mas interesantes, pero hay que tener en cuenta no pasarse de peso en la avioneta de Lukla. Yo regalé mis botas de alta montaña e hice un pequeño hueco, tenía 1,5kgs para ocupar... 😊 un pantalón y un plumas cayeron finalmente. 

Cena y a la cama pronto que estábamos cansados y la etapa de mañana prometía, aunque no imaginábamos que tanto...


Ducha y relax.





Enlaces a las etapas:

Nepal: Trekking de Gokyo – Khumbu – Island Peak
(I)        Lukla -Namche.
(II)       Namche - Gokyo
(III)      Gokyo - Lobuche
(IV)     Lobuche - Kalapatthar      
(V)     Gorakshep-EBC - Dingboche- Chukhung                                 

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lunes, 27 de abril de 2020

Trekking del Khumbu (VI) Islang Peak 6189m.

Octubre de 2019

Trekking del Khumbu (VI) Chukhung- Island Peak


14ª Etapa: C.Base (5050m.) - Island Peak (6189m) - Chukhung (4700m.).
4+6 Km  Desnivel + 1200m - 1500.   (17/Oct/2019)

Hoy vamos a por el techo del viaje, el Island Peak. Su nombre original es Imja Tse, pero en 1952, Eric Shipton le puso el nombre por su apariencia de un isla en medio del mar de hielo, y por desgracia para la toponimia local, ha tenido bastante aceptación..

Para poder subir un pico de más de 6000 metros, hay que tener en cuenta distintas cuestiones a nivel de permisos y guías. Para hacer el trekking por tu cuenta, además de pagar la entrada al parque nacional, hace falta un permiso para el trekking, y sirve para los picos menores. Cuando optamos a picos más altos, hay que respetar otras normas, como es el permiso de ascensión (unos 125$ para el Island Peak en otoño) y el "sherpa" de altura, que es obligatorio desde 2017, son unos 600$ a dividir entre los miembros del grupo (hasta un máximo de 15). Con esa tarifa, estamos pagando el uso de las cuerdas fijas situadas en la montaña y de las que se encargan de mantener esos sherpas. A nosotros hacer el pico, supone un extra de 2 días y unos 600€ más alquiler material. A esto hay que añadir un seguro de rescate para grandes montañas, ya que los seguros de trekkings sólo llegan hasta 5.500 metros, (aquí podemos elegir entre seguros privados por días o el de la federación de montaña, que si la cosa no es complicada, puede ser suficiente para pagar la evacuación en helicóptero). En mi caso, este año fui con el seguro de la FAM hasta 7000m.

En nuestro caso, a la jornada de cumbre, Tensing, nuestro líder del grupo, no nos acompaña, y por contra, viene otro guía, el "Sherpa de altura" que nos acompañará hasta la cumbre. Lo conocimos la jornada anterior que subió desde Chukhung con nosotros, pero apenas habla y yo no tuve relación con él. Además, también viene Pasang, el guía de alta montaña que nos ha acompañado todo el viaje. Seremos 7 montañeros y dos guías.

Tras dormir unas horas, despertamos a las 0:30, nos cuesta prepararnos, da pereza salir del saco, tomamos algo del picnic que nos han preparado antes de salir, aunque no apetece. Al final nos cuesta arrancar, (tiempo que aprovecho para hacer fotos al campo base nocturnas) y somos los últimos en salir, algunos salieron incluso antes de levantarnos. Pero tampoco es un gran problema, la meteo es excelente y sobran horas.


A la 1:30 nos ponemos en ruta. Por delante va el sherpa marcando ritmo, exigente para nada más empezar, pero como hace frío, va bien para entrar en calor. Tras un tramo llano, llegamos a la base de la pedrera por la que vamos a ganar desnivel sin piedad. Para nuestra sorpresa, el ritmo no decae. Amador acusa este ritmo, y al subir la respiración, su garganta, que le viene molestando desde hace días, protesta en forma de tos, le cuesta respirar, y va forzado, pedimos bajar el ritmo, pero el ritmo vuelve al mismo de antes en poco tiempo, y la dureza del camino en ese tramo no permite tregua, la tos sigue torturando a Amador, que a las 3:30 toma la decisión de renunciar a cumbre, no se ve nada fino y no quiere retrasarnos, con mucho dolor, le vemos emprender el descenso. 


Por delante nos queda todavía una buena subida, otras dos horas sin tregua, en la oscuridad, y donde el frío se intensifica, la ropa que nos habíamos quitado al inicio de la subida, nos toca volvérnosla a poner. Yo noto frío durante un corto tramo de tiempo en pies y manos, pero al poco llegamos a la arista rocosa, equipada con cuerda fija y que casi coincide con las primeras luces. Llegamos al pie del glaciar, y nos ponemos arnés y crampones. Alcanzamos a un par de grupos que iban por delante y a los que hemos ido recortando distancias.

 Antes de salir, aprovecho para hacer fotos al campo base nocturnas.

A la 1:30 nos ponemos en ruta.

Amador se tiene que dar la vuelta.


La cuesta no tiene fin.

Llegamos a la arista, con cuerda fija.




Al pie del glaciar nos equipamos.


Aunque otros grupos se encuerdan, nosotros no.


Me adelanto un poco con Paquillo y Rai a ver amanecer mientras el resto del grupo termina de colocarse los crampones. Las luces sobre el Ama Dablan vuelven a ser impresionantes. Aunque otros grupos van encordados al entrar al glaciar, nosotros no lo hacemos, cuando le pregunto a Pasang, me dice que no hace falta... si lo ve un guía de Alpes lo excomulgan... es cierto que este año, estaba más fácil que los últimos años, las grietas grandes estaban tapadas y no era necesario pasar ninguna escalera a pesar de que estaban colgando las de años atrás, pero cruzamos grietas elegantes, y hubiera preferido, por seguridad ir encordados, pero así podíamos ir a nuestro ritmo...  Pasang nos sigue con la cuerda fuera de la mochila por si acaso, con Alfonso, un poco más atrás, vienen Lafu y Cristobal con el sherpa de altura que va cerrando el grupo.  


Ama Dablam, Nepal
Me adelanto un poco para poder hacer esta foto a un Amadablam espectacular.


Los que nos preceden también se encuerdan.

No sé cuantas fotos le puede llegar a hacer.




Progresamos sin encordar, algo no muy prudente me pareció...

Ya todos en marcha vamos alcanzando a los de delante que han llegado a la primra cuerda fija.

Lo cierto es que esta parte es la más espectacular de todas.




Este año, la parte delicada del glaciar esta más sencilla de lo habitual, y tan solo hay que cruzar una gran grieta que está tapada, mediante dos resaltes equipados. Pasang se queda para ayudar a Alfonso a cruzar las grietas, ya que no está acostumbrado a usar el jumar, nosotros tiramos un poco por delante. 



Hay escaleras que no tenemos que usar este año.

Vamos por una grieta tapada de la que salimos por arriba para luego volver a entrar.


Muy nueva no estaba la cuerda... dice que la cambiaban cada semana... 🤔

Al estar la grieta de abajo tapada andamos y subimos por cuerda el muro que salvaba la escalera.

Paquillo saliendo del primer muro.

El mismo tramo visto de frente. Sube Lafu con el sherpa mientras dos que ya bajan esperan.



Alfonso en su 2º rapel.

Alfonso bajando a la siguiente grieta bajo la atenta mirada de Pasang.


Y aquí saliendo de la grieta grande ya hacia arriba.


Salimos al plateau, cubierto por la nevada de hace una semana.

En el plateau adelantamos a muchos, pero no a todos, y luego vendrá el atasco.

Ya vemos la pala final y el resalte de la rimaya.

Después se cruza todo el plateau glaciar hasta la base de la pala final, que este año también ha cambiado su trazado habitual. Normalmente se fija una cuerda para ganar la arista, y luego se recorre el filo hasta la cumbre, pero este año nos encontramos con que la cuerda fija sube directa a la misma cima. hay más tramo de cuerda fija, pero no hay arista que recorrer. En medio de la pala, hay un corto resalte vertical para superar la rimaya, de unos 75º, que con los piolets que llevamos (rectos, clásicos de travesía) sería imposible subir sin la cuerda fija, pero con la cuerda no ofrece problema. Sin la cuerda puesta, poca gente subiría, (yo sólo con ese piolet, tampoco) de hecho, muchos no sacan el piolet de la mochila, yo creo que fui el único en emplearlo, sobre todo porque no tenía confianza a ciegas sobre las perjudicadas cuerdas fijas. 

Justo al empezar las cuerdas fijas, en la parada adelantamos a un grupo, llevamos cuatro por delante, sobre todo una pareja poco habituada a las maniobras, y se monta un atasco importante (No es que haya mucha gente, no estaríamos más de 30 personas, pero coincidimos justo en el tramo más problemático para cruzarnos en el mismo momento). Sólo hay dos cuerdas fijas (y una da miedo), parecen pocas para ser un pico tan frecuentado. Pasado el resalte tieso, mientras recuperan el resuello, les adelantamos, y empezamos a subir más rápido, pero igual de rápido nos llega la fatiga por la altura, y hay que bajar el ritmo, el fuelle no da para más. 




Al pie de la cuerda fija.

Bajo el resalte de la rimaya, 75º. Se ve la calidad de las cuerdas...
Rai superando el resalte.



Seguimos para arriba, y de repente, ostras! pero si ya hemos llegado! Pensaba que quedaba un pequeño tramo de arista, pero no. En la cima, cuando llego, sólo están un ruso y su guía, están aclimatando para el Amadablam. La cima no es amplia, así que cojo asiento mientras llegan mis compañeros  y el resto de gente. Cuando llega Alfonso con Pasang, le pedimos a otro guía que nos haga la foto de cumbre y empiezo a bajar porque no cabemos.


Rai con el piolet en la mochila, tira de la cuerda fija.

La parte final es algo más tiesa. Los "pros", aún bajarían esquiando.

Apretamos el ritmo lo que nos deja el fuelle y sorpresa, ya estoy arriba!!

Llegando a la cima.


La arista del Island Peak se une al Lthose Star

Thamserku y Kangtenga al fondo

La pared del Makalu.


Hacia el Lago Imja Tsho

El Amadablan y Chukhung al fondo.

Detalle del pueblo de Chukhung.




Tras el primer fraccionaminento, la pendiente se suaviza, y será de unos 40º (arriba puede llegar a 50-55º) y bajo ya sin el ocho, es muy lento, prefiero destrepar asegurado a la cuerda, lo que permite bajar más rápido, salvo en el resalte vertical, que sí rapelo. En el descenso, me cruzo con Lafu, Cristobal y el sherpa que siguen para arriba. 

Bajando el primer tramo a la salida de la cima.


Bajando hacia el muro de la rimaya


El hueco de la rimaya parece cerrado...🤞


El muro final.

Esperamos en el llano a que bajen todos.


Les esperamos una hora sentados en el glaciar, pero el sol nos atonta, de hecho, Rai incluso se va para abajo solo, pero se espera antes de la zona de grietas. Cuando Lafu y Cristobal llegan, empezamos a bajar, pero ellos paran y de nuevo nos distanciamos, así que nos toca esperar otra hora al final del glaciar, donde nos quitamos crampones y arnés. Me costó tener paciencia en este rato, hubiera bajado para abajo. 





Confirmamos visualmente que el resto de compañeros y otros grupos ya bajan antes de proseguir.



El material del año pasado se queda allí esperando futuros usos.




Hacemos tiempo parando a fotografiar esta estética zona, aunque hay grietas por el suelo que no invitan a descuidarse.

Este sencillo tramo vamos sin encordar, pero hay grietas...





Todos ya reagrupados emprendemos el descenso, al principio nuestro sherpa encabeza el grupo, pero va con los auriculares puestos, luego se junta con otro guía que baja con clientes y se pone a su ritmo, así que Paquillo, Rai y yo, sin pretenderlo, nos vamos adelantando, y aunque paramos a ratos a esperar, nos vamos distanciando en el descenso.



Al fondo el Baruntse, ante de iniciar el descenso de la arista rocosa.

El grupo que bajaba con nuestros compañeros baja por delante nuestro.


Abandonamos el glaciar y empezamos a bajar.

La arista es sencilla, pero hay ambiente de primera, de noche al subir no vimos nada, pero hay patio...


Por debajo nos esperar casi 700 metros de desnivel hasta el llano.

A tramos hay buen camino, otros cuesta verlo, y hay muchas variantes.

Paquillo, Ray y yo nos adelantamos.



A una hora del Campo base, nos encontramos al Capitán de nuestros porteadores, que se ha subido un termo de té de dos litros para ofrecernos. Menudo derroche de generosidad, en realidad no nos apetece té, pero sabe mal no agradecer su esfuerzo. Cuando llega el sherpa, nosotros emprendemos el descenso hasta el campo base al que llegamos poco después de la una. Han sido casi 12 horas de actividad. Me junto con Amador en la tienda, él ya se encuentra bien, y mientras llegan mis compañeros me echo una siesta de una hora en la tienda.



El capitán de nuestros porteadores nos ha subido té.

Seguimos bajando.

Pasamos junto al otro campo base.

Tras casi 12 horas, llegamos a nuestra tienda, menuda siesta!!

Después comemos, y después de comer bajamos a Chukhung. Yo bajo más rápido con idea de darme una ducha, pero casi llego de noche y me tocó ducharme con el frontal, pero mereció la pena. Cenamos y nos fuimos pronto a dormir. Pillamos la cama con gusto. 




Comemos y se estropea el día, pero bajamos sin mojarnos.

Llego justo a ducharme.

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De nuevo Amadablam.


Enlaces a las etapas:

Nepal: Trekking de Gokyo – Khumbu – Island Peak
(I)        Lukla -Namche.
(II)       Namche - Gokyo
(III)      Gokyo - Lobuche
(IV)     Lobuche - Kalapatthar                                     

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