Vistas de página en total

lunes, 31 de agosto de 2026

Maristás y pico de L'Orbar desde Cruz de la Guardia.

Lunes 31 de agosto de 2026.

Maristás y pico del Orbar desde Cruz de la Guardia.

Para terminar de rematar el verano seguimos apostando por rutas poco frecuentadas. Ascenderemos a la Punta Maristás y al desconocido pico de L'Orbar, un mirador de primera categoría, podría ser un buen sitio para dormir una primavera.


Amanecer sobre Monte Perdido desde el collado de la Cruz de la Guardia.



Después de pasar la mañana por el ibón de Plan, se nos ocurre ir a ver atardecer al collado de la Cruz de la Guardia, sin embargo, tomar algo en Plan nos retrasa más de lo que pensábamos, y la larga pista hará que no lleguemos a tiempo, pero tampoco nos importa. Pasamos la noche en el refugio libre de Turmaquera, en condiciones mas que dignas (estuvimos por aquí hace 9 años y se mantiene igual). Vemos atardecer sobre Cotiella y cenamos con calma.

Pasamos la noche en el refugio libre de Turmaquera.


Gran Mobison al atardecer.






Por la mañana, madrugamos. Subimos en coche hasta casi el collado. Luego ya con la mochila, nos asomamos donde vemos un tímido amanecer. Tras las luces, emprendemos el camino hacia la Punta Maristás. En lugar de subir por la senda, vamos directos, de frente, casi por el filo de la arista. Terreno duro, donde hay algun tramo que exige atención pero sin serias dificultades. Es mejor trazar una diagonal por la izquierda, por el bosque, (por donde luego bajaremos). Ya por el filo, alcanzamos un primera cima, para luego perder altura y remontar el repecho final hasta la primera cumbre de la jornada. Buenas vistas. 



Primeras luces hacia Robiñera y macizo de la Munia.

Camino de Punta Suelza.


Primeras luces hacia Cotiella, con el Turbón al fondo (izda).

Subimos directos, por el filo evitando el cortado.

Vistas hacia Suelza con Fulsa asomando.

Vistas al valle de Pineta.


Nos animamos a seguir el cordal.




Después de comer algo, vemos que quizás la siguiente cima, la desconocida para nosotros Punta de L'Orbar, puede ser más interesante. Hay poco desnivel, pero casi 2km de recorrido por un cordal con subes y bajas y un pequeño tramo de atención. El esfuerzo merece la pena, vaya vistas. Ya estamos pensando en volver a vivaquear desde aquí arriba. 


Vamos por el cordal. en frente Punta Llerga y Montañesa asomando.



Cotiella y el Puntón de Litás.

Vista directa hacia Bielsa y el valle de Pineta.


Entre las mas que interesantes vistas, sobre todo el valle de Pineta, el Congosto de las Devotas, Cotiella, Posets, y me llama la atención un cumbre inferior, la Punta Pegueras, a la que se puede subir de Senés. Tomamos nota para otra jornada.

La modesta Punta Pegueras debajo y Punta Llerga detrás.

Apetece conocer esa zona.

Mientras estamos en la cima, vemos unas nubes curiosas, que a primera vista parecen de tipo lenticular, pero que también inducen a pensar por su relieve inferior que son de tipo asperitas. Esto me dice la IA:

La gran banda de nubes está experimentando lo que en meteorología se conoce como inestabilidad de Kelvin-Helmholtz en su parte inferior o bordes. [1]
Esto ocurre debido a un fenómeno muy específico:
  • Cizalladura del viento: La capa de aire que pasa justo por encima de la nube se mueve a una velocidad notablemente mayor que la capa de aire inferior. [1]
  • Efecto ola: Esta diferencia de velocidades "riza" el borde de la nube lenticular, provocando que se formen esas ondas perfectas que parecen olas del mar rompiendo en el cielo. [1]


Nubes con relieve inferior tipo olas de mar, producidas por la diferencia de velocidad.






Retrocedemos por el mismo camino y nos vamos para casa tras una excursión suave, pero que nos deja muy buen sabor de boca.



Desandamos el camino de ida. Posets a la derecha.

Afrontando uno de los repechos. 

Ya desde el Maristás.

El descenso lo hacemos por la senda "buena."

La diagonal por el bosque salva un tramo escarpado.
Una buena poda ayudaría a seguir mejor la senda.


Por allí bajamos con esquís hace unos años.


Que bien descubrir cimas interesantes y volver con más planes en la cabeza.





* Otras excursiones por la zona:



 

 


 



domingo, 30 de agosto de 2026

Subida al ibón de Basa de la Mora desde Plan.

 Domingo 30 de agosto de 2026.

Subida al ibón de Basa de la Mora desde Plan.

Después de la soba del día anterior queríamos algo más suave y sin mucha gente, y casi sin pensarlo, surgió la opción de subir al ibón más emblemático del pirineo. Yo ya había subido hace muchos años, más de 25, y tenía un recuerdo muy agradable. Mi socio no había subido nunca, y además, así podíamos ver de cerca el impacto del incendio de este verano. Luego, lo cierto es que no es tan suave, son algo más de 2h y más de 800 metros de desnivel.

Ibón de Basa de la Mora o Plan.



Desde que se arregló la pista de Saravillo, las visitas a este ibón se han incrementado de forma exponencial, y lo que antes eran cuatro, ahora hay una frecuentación mas que notable de este paraje. Somos pocos los que tenemos la voluntad de conocer la senda clásica.

Inicialmente aparcamos encima de las Piscinas de Plan, pero luego, como aún hace calor, acercamos el coche algo más de 1,5km, hasta donde vimos un sitio amplio y a la sombra donde aparcar, así nos quitamos un trozo de llaneo por la pista que no tiene mucho interés.

Arrancamos cerca de donde empieza la senda propiamente dicha. Ya desde el principio nos muestras las cartas del juego, subida, con algún descanso, pero a la sombra gran parte. Vamos ganando desnivel, y no tardamos en ver los primeros vestigios del incendio de este verano. Milagrosamente, o sobre todo imagino, gracias al trabajo de las cuadrillas forestales, el fuego no llegó a traspasar la senda a pesar de quedarse justo en su límite en varios puntos.

Cuando cruzamos a la otra margen del barranco, conforme ganamos perspectiva, vemos la magnitud del incendio. Principalmente se quedó por encima de la zona de paso. Por cierto, que nos queda otro buen arreón final cuesta arriba antes de llegar a la zona idílica de unión con el camino que viene de la pista.

La llegada a este magnífico sitio no defrauda, hay más gente que la última vez que estuve por aquí, pero tampoco es un día masificado. Nos podemos sentar a la sombra y disfrutar de un rato de contemplación comiéndonos unas pipas.
Tras el rato de disfrute, nos volvemos por donde hemos venido satisfechos de la ruta realizada, y ya pensando en el siguiente objetivo.


Arrancamos a la sombra.

La senda gana desnivel desde el principio. 

Pero a la sombra se ha ce llevadero.


Desde la subida vemos la cuenca del ibón de Sein, donde tengo la visita pendiente.

El fuego ha llegado al borde de la senda.

Se mezclan arboles secos y supervivientes.

Sorprende ver tocones quedamos desde la raíz.

La zona de fuego fue en la base del murallón y por encima de éste.



Al cruzar de margen, vemos la magnitud que tuvo el fuego.




empieza el llaneo.

El fuego se quedó por arriba.

Llegada idílica.


Una pena la poca agua que tiene.

Las "quitameriendas" anuncian el final del verano.


Puro placer.



Track