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martes, 6 de septiembre de 2022

De Simas por Nafría de Ucero (Soria): Z-17 y alguna más.

Domingo 4 de septiembre de 2022

De Simas por Nafría: MB3, Desconocida, a explorar, Z-17 y Torca de Valdecea.


Volvemos a la zona de Nafría, terreno que encuentro cada vez más interesante y sin problemas de oxígeno, al menos, en las cuevas que hemos visitado. Aunque el objetivo principal para la jornada de hoy, es visitar la Z-17, recorreremos varias pequeñas cavidades antes.

Empezamos por la Z-15 o MB3. Casi visible desde la pista. Yo ya la había visitado, pero entonces sin frontal, sólo con el móvil. No tiene formaciones de interés y es pequeña, pero así la conocen Luis, David y Conrado. Cavidad prescindible de visitar.

Bajamos la rampa de acceso podando lo que podemos. Tras ver las pintadas de la denominación, bajamos un pequeño resalte y recorremos la galería principal y única hasta el final. No vemos la posible continuación por un lateral como marcaba el croquis. Igual es un pequeño conducto junto al resalte, que se encuentra tapado por piedras para evitar que se metan animales.

Mini - vídeo.

La que señalé como MB ¿? es la "desconocida" de hoy, que rebautizo  como el Pocito y la MB1 es la que está sin explorar, y no creo que sea la MB1 que sale en los boletines antiguos..


Después vamos a la Sima Desconocida, no sabemos nombre ni aparece denominación en su entrada. La bautizo temporalmente la Sima del Pocito. Se trata de una pequeña cavidad, pero que sorprende en su interior. En esta ocasión sí que bajamos hasta el final, pero no tiene más continuidad.  Tras un paso bajo, avanza un par de metros y desciende un pozo de 4 metros que se destrepa bien. Una vez abajo, hay un agujero por donde pensaba que podría tener continuidad, pero se asomó Luis y no vio posibilidad de avanzar.


Entrada a a la Sima Desconocida o del Pocito.

David en el paso bajo de entrada.

Vistazo atrás hacia la entrada.

Tras avanzar dos metros, se llega al P4.


Luis después de bajar los 4 metros.



Luis volviendo de asomarse por el agujero.


Luis se asomó y no vió continuidad.

Corto vídeo para hacerse una idea de la Sima del Pocito.



Muy cerca, esta la sima "inexplorada", que por su entrada con rocas amenazando caer, no invita a una exploración rápida, y mis compañeros ya están pensando en la Z-17, así que habrá que venir otro día con tiempo.


Entrada de la Sima inexplorada

Por debajo se oyen rodar las piedras un buen tiempo.




Por fin, vamos a por la Z-17. Tras dejarla pendiente en nuestra anterior visita una semana antes, volvíamos a ver que guardaba escondido esta otra cavidad. Su parte inicial ya la conocíamos de los días que estuvimos buscando la sima del Perro, pero nos guardaba su mayor tesoro, al final de un espectacular pozo de 28 metros. Conrado se va a dar una vuelta a localizar otras cavidades por la zona, mientras David, Luis y yo, nos metemos a ver que depara la Z-17.

Equipamos el primer resalte inicial para bajar asegurados a la cuerda, sin aparatos, pero con la seguridad puesta.

Llegamos a una sala amplia, con formaciones interesantes, y con continuidad por la izquierda. Vemos una cabecera con tres spits, que permite bajar hacia el pozo, pero no se ve el final, ni sabemos de su longitud. Tampoco hay topo de esta cavidad.

Voy equipando, tras bajar unos metros, veo el gran pozo. Es una sala muy amplia, que sigue hacia arriba con bonitas formaciones, y que baja bastante, a ojo, más de 25 metros. Al poco de salir, tiene un fraccionamiento sobre un único spit, parece que vas a ir muy pegado a la pared, como así ocurre al principio, pero luego no ví ningún fraccionamiento posterior, y lo cierto, es que la cuerda no toca la pared, con lo que la bajada se hace muy bien. 

Llego abajo, y mientras bajan David y Luis, les hago alguna foto y veo que la sima tiene continuidad por la izquierda. Tras un paso estrecho, de pasar tumbado, se accede a otra sala. Espero a que bajen antes de pasar.

Para nuestra sorpresa, cuando ya pensábamos que lo bonito de la sala era el pozo grande y sus formaciones, resulta que la última sala es la realmente bonita. Una auténtica maravilla, menuda sorpresa. Presenta formaciones muy variadas, con numerosos espeleotemas, algunos propios de salas inundadas (aunque parece que hace mucho que no hay agua en su interior). a su vez, la sala, tiene dos pequeñas continuidades, una a la derecha y otra al fondo.

Tan contentos, nos vamos para el exterior. Se trata de una cueva muy chula y del todo recomendable. Quizás más difícil técnicamente que la del Perro, (David y Luis tienen algún problema al pasar el fraccionamiento del pozo grande hacia el tramo corto, no llevar el pantín les hizo sudar para recuperar la cuerda (aunque es un corto tramo)). 

En cualquier caso, compiten en belleza las dos cavidades.

La boca de la Z-17 es amplia y más fácil de localizar.

La bajada puede tener ortigas...

Inscripción del GEMSO Z-17


Porche de entrada amplio y cómodo para cambiarse a la fresca si no lo hemos hecho arriba.


Encima del primer resalte


Bajando el resalte. Mejor con cuerda.

El resalte visto desde abajo, hacia la entrada.

A la izquierda continua. Detrás de Luis la cabecera.

Cabecera al pozo.


Vistazo al techo, interesante.



Desde el fraccionamiento.

Vistazo hacia abajo del pozo P-28.



Pasado el fraccionamiento.


Salida del fraccionamiento, algo estrecha al principio.

El pozo visto desde abajo.


David bajando.

Pasado este estrechamiento, a la belleza....





Una sala amplia y espectacular





El P-28 visto desde arriba..


Salida del fraccionamiento, un paso.

Visto desde la cabecera.

No estuve muy inspirado dibujando con el ratón.



Un corto vídeo de la parte final de la cavidad.




Una vez fuera, aún nos vamos a ver otra de las cavidades que ha localizado Conrado, la Z-14, de la que no tenemos ninguna referencia. Vemos un primer pozo de 8-9 metros y al fondo un saco/bolsa que probablemente tendrá algún animal dentro. Lo dejamos para otro día. Nos vamos a Ucero a tomar una cerveza y comer algo.  

Conrado nos lleva a la Z-14, desconocemos su interés... La visitamos tiempo después y no merece la pena. 

Pozo de entrada, hay casquillos de spit.

Cuesta ver la inscripción de Z-14



Abajo vislumbramos un saco blanco...



Después, aún engaño a mis compañeros a visitar por fuera la Torca de Valdecea, que actualmente tiene prohibida su visita por la caída de piedras. Improvisamos un acceso desde la carretera un poco salvaje. Bajamos el cauce del arroyo y luego remontando un poco la ladera de enfrente, hasta bajar y ver la cavidad. Impresionan las dimensiones de la torca.





Tan contentos con la grata sorpresa de la Z-17 y con algunos "deberes" nuevos para otra visita, nos vamos para casa.


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