Vistas de página en total

sábado, 11 de agosto de 2018

Vía Ferrata Pasarela en Espeja de San Marcelino (Soria)

Viernes 10 de Agosto de 2018

Ferrata Pasarela en Espeja de San Marcelino: recóndito paraje soriano.

En una mañana de vacaciones me apunto a conocer esta pequeña vía ferrata "Pasarela Espeja de San Marcelino". No sabía de su existencia hasta hace unos meses y al ver que este verano la iba a tener muy cerca, aproveché para visitarla. Resulta que fue la primera vía ferrata de Castilla y León allá por 2008. Después en 2012 se amplió un último tramo de dificultad. Tiene una variedad de pasos. Hay una opción sencilla (sólo cuando el río lleve poco caudal o seco) igual demasiado descafeinada, y otra más exigente fisicamente, aunque la dificultad la da el estirarse, ya que las grapas de agarre están alejadas (yo que soy alto sin tanto problema, pero alguien de no mucha envergadura tendrá que esforzarse lo suyo). En general la variante exigente tiene pocos pies artificiales y hay que buscar apoyos en la pared. 

El desfiladero de la Torca merece la pena. La ferrata, comparada con alguna de Pirineos, pues es un "juguete", corta y pequeña, pero es bonita y entretenida, tiene varios puentes tibetanos, agarres de diferentes tipos, incluso una tirolina (si llevamos polea) y, si no tienes un viaje muy largo, puede merecer la pena. 

No muy lejos hay otra en Huerta de Rey para combinar (pero me enteré justo después) y la ya desmatelada Camino del Infierno por problemas de burocracia.

No consigo engañar a nadie y me voy a conocerla para ver si se puede llevar a amigos noveles.

Para acceder y más info, os recomiendo la web deandar.com especialista en vías ferratas.  

La vía se encuentra en un barranco detrás del pueblo. Yo en lugar de pasar el pueblo y entrar por abajo, me meto con el coche al pueblo, lo cruzo y a su salida hacia Espejón, voy al barranco. Veo que es el final, pero ya puestos, dejo el coche y voy andando por lo alto de la sierra y así ve el pueblo. Desde el castillo desciendo primero por la arista y luego campo a través (consiguiendo llenar los calcetines de espigas y maleza - no recomendable) para llegar a la pista que conduce al manantial.


Wikiloc de acceso



Wikiloc de acceso

Al empezar por arriba, baje por al senda que conduce al puente de piedra, empece a bajar por el cauce, hasta donde una poza me hizo imposible continuar sin mojarme, así que volví haciendo el último tramo de la Ferrata. Salgo andando hacia la senda ascendente que luego baja hacia el puente pasarela. Observo el panorama y vuelvo para subir por el Castillo. Desde la cima , por no bajar de nuevo al pueblo hago un descenso a las "bravas" para conectar con la pista que viene del parking de fuera del pueblo y que conduce al manantial donde empieza la ferrata.

Bajo del puente y entro al cauce.


Entro desde el puente de arriba, sorteando ramas voy bajando por el cauce.

El agua estancada me impide continuar río abajo.

El desfladero de la Torca visto desde el puente.


Espeja de San Marcelino desde el Castillo.


Ahora ya por el camino bueno.



Una vez en el río, empiezo la ferrata propiamente dicha. Por la derecha unas primeras grapas nos llevan a una senda que por un inicio algo rebuscado nos llevan al primer puente tibetano. Una vez en el cauce de nuevo, a la izquierda más difícil, por el río la opción más fácil. Voy por la izquierda, apoyos largos y pies no siempre evidentes. Otro puente tibetano y un tramo algo más exigente con final potente en la escalerilla roja  para llegar al banco-buzón-termometro. 
Se agradece el asiento y el descando a la fresca. Allí podemos ir hacia arriba por un escape (no lo conozco) o seguir horizontal por el Pasito de Alberto. Pasos muy largos. Por debajo viene la via fácil. Donde se unen, bajo a conocer el tramo fácil y vuelvo a subir.

Paño de roca a la izquierda del barranco para abrir vías de escalada...

Primeros pasos sobre la Ferrata


Por arriba izquierda la opción dificil, por abajo a la derecha la fácil.

Visto a la inversa. Por abajo con mucha agua creo que no será practicable.

Segundo puente tibetano.
Banco para descansar y buzon de firmas.



Tramo del Pasito de Alberto.


Al conectar con la ruta fácil, desciendo al cauce.

El segundo puente tibetano visto desde abajo.


El paso de llegada al banco por la escalera roja desde el fondo del barranco.


De allí, un tramo vertical fácil y bonito nos saca del desfiladero bajo el puente, allí se puede escapar por el puente, o seguir a la derecha hacia la tirolina. Como no llevo polea, sigo la senda que lleva al último tramo de ferrata.  Otro buzón, cruzamos de lado del barranco y terminamos el último tramo con presas que son tornillos de vías de ferrocarril.

El tramo vertical, fácil y agradecido, para mí el más bonito.

Es posible escapar por el puente.


Camino de la tirolina.



El arranque de la tirolina

La tirolina se evita por senda.


Volvemos al cauce a por el último tramo.



En resumen una corta y entretenida ferrata. No me ha gustado encantado pero sirve para pasar el rato en un paraje bonito si no tenemos que hacer un viaje muy largo para llegar hasta aquí.

Mas info en la web de la Casa Rural La Chimenea de la localidad 


Un vídeo ilustrativo de Chris Wolf





miércoles, 8 de agosto de 2018

Sima del Rebeco y coloración con Fluoresceína.

Lunes 22 de julio de 2018

Sima del Rebeco (Villanúa): Probando una conexión con fluoresceína.

Después de regresar de las cuevas de hielo de Ordesa, nos vamos a por otro interesante asunto. Hoy Miguel y Reyes quieren probar una posible conexión entre una surgencia que apareció durante las lluvias torrenciales que hubo en 2012 (Más info de las lluvias) , una "en teoría" galería fósil que llevaba mucho tiempo seca y por la que se puso a brotar agua a raudales destrozando la pista a su paso.


En ese pozo estuvieron trabajando la gente del CEA durante un tiempo intentando excavar y desobstruir terminando por desisitir con la faena. Estuvieron entibando las paredes con planchas de barriles metálicos a medida que fueron bajando. Movieron muchos kilos de arena y piedras... Ahora se les ha ocurrido probar esta posible conexión del karst de Collarada. Sus aguas provienen desde Collarada, comprobado con tinción en 1990 desde la Sima de los Campanales.



Miguel en el pozo por el que verteremos el agua tintada.


Para realizar la tinción usamos 24 gramos de fluoresceína, (sustancia bastante cara pero inócua) colocando unos fluorocaptores tanto en la Sima del Rebeco como en la Cueva de ls Güixas. Al emplear los fluorocaptores con carbono activo, la cantidad de fluoresceína a emplear es casi cien veces menor, evitando así el riesgo de colorar el río Aragón.


Los fluorocaptores los prepararon Reyes y Lope, con botes perforados y medias que contenían el carbono activo. Mientras Miguel, Reyes y Lope van a la Cueva de las Güixas con la gente de la CHE, yo tengo la suerte de ir acompañado por dos figuras a la sima del Rebeco. Tuve el lujo de ir acompañado de Mario Gisbert (CEA-Ariadna) y Laureano Gómez (Coordinador Espeleosocorro), para un principiante como yo ir a una cueva en tan magna compañia fue un placer.


Yo no conocía la sima, por eso me apunté a recorrerla, aunque en este caso, como el motivo de la visita era colocar los fluorocaptores, haríamos una visita exprés, y en poco más de 1h15' entramos, colocamos los sensores y salimos fuera. Debido a este velocidad, no me pude entretener para hacer fotos. Pero la cueva me gustó mucho para repetir con calma en otra ocasión.

La entrada se localiza en frente de unas casas por la calle que sube a la pista de la Trapa pasado el Albergue Juvenil. Nos vestimos y en apenas 5' estamos en la boca de entrada.

La entrada al Rebeco es un agujero, por el que en épocas de lluvias intensas, puede llegar a salir agua por la boca.

Para entrar, hace falta una cuerda de 20 metros para instalar la entrada con dos o tres fraccionamientos. La primera parte es amplia, pasamos varias zonas y en seguida  llegamos a un corto muro vertical que hay que remontar con jumar.

Una vez arriba, nos quitamos el arnés y continuamos. A mano izquierda dejamos el caudal principal y un ramal (por el que luego entraremos un minuto), es una zona bonita y con formaciones, seguimos rectos, pasado el desvío, al poco, a la derecha, baja otro corto ramal que termina sifonado, y cuyas aguas vienen de arriba, asi que seguimos, al poco, la cavidad empieza a angostarse, y es necesario ir por una fisura mas o menos vertical reptando un poco, sin llegar a agobiar, pero donde la mochila molestaría.


Pasamos una zona inundable, en la que el agua nos llega por encima de la rodilla y tras otro tramo estrecho, llegamos a una marmita inundada. Un poco antes, a la derecha, por un laminador se baja hasta el colector principal donde colocamos los primeros fluorocaptores.




Detalle del Fluorocaptor con carbono activo.

Entramos a la sima del Rebeco.

Mario instala el fraccionamiento.

Laureano remonta el murete de 5 metros.

Bajando por el laminador al colector principal

Mario marcando los botes a colocar.

Detalle de la colocación.

Desde la parte alta del laminador.

De regreso, volvemos a colocar otros en el ramal que dejamos a la izquierda en nuestro acceso y que ahora nos queda a la derecha. Mientras Mario lo coloca, Laureano y yo seguimos un poco hasta ver una sonda que puso Miguel para medir el nivel.

Con Laureano vamos a ver el otro ramal.

Boya de caudal.


Nos retiramos rápidamente, bajamos el pozo corto y llegamos a la vertical de la entrada, donde estreno mi Patin con la ayuda de Laureano que me enseña a colocarlo correctamente.

Mario en el pozo de 5 metros.

Pozo de entrada.


Recogemos y nos vamos a buscar al resto del equipo en el Centro de Interpretación de la Cueva de las Güixas.  Desde allí subimos al "agujero" que apareció en 2012 y por donde vamos a verter el agua tintada con la ayuda del Alguacil del ayuntamiento de Villanua, que con una pequeña cisterna de 500 litros echaremos seis viajes.




La finca en la que apareció el agujero rebosando agua de la nada...







Añadimos diversos aditivos (Alcohol y Amoniaco) para mejorar la solubilidad de la fluoresceína.





Vertiendo el líquido.

Echamos varias cubas más...



A la espera de recuperar los fluorocaptores y analizar sus resultados (unas muestras ya están recogidas y estamos a la espera de los resultados) nos vamos a comer y a celebrar una jornada tan didáctica para mí.