domingo, 17 de noviembre de 2013

Despedida del otoño por Ordesa - Calcilarruego

9 de Noviembre de 2013 

Fin del Otoño por Ordesa - Calcilarruego.

Después de una semana loca de mucho curro, con el cuerpo cansado y la mente muy saturada, me apetece descansar, pero Nacho me tienta: Te apetece un paseo tranquilo y relajado por algún lado...? no me cuesta decir que sí, quedamos sin concretar destino, solo que no madrugaremos.


El fin del otoño por abajo, y primeras nieves por arriba.



Finalmente el sábado salimos para Huesca, descartamos en un primer momento la primera opción, el Moncayo, ya iremos otro día... y marchamos para el Monrepós, no tenemos un destino concreto, pero Ordesa es siempre Ordesa, y hace que no lo pisamos... para allá que vamos!




Vamos por el Cotefablo, ahora menos transitado, pero que sigue siendo mas rápido (siempre que no haya mucho tráfico) para llegar a Ordesa que ir por Fiscal (al menos hasta que no arreglen/ensanchen la carretera de Fiscal-Broto). 



En el Cotefablo, disfrutamos de los colores que aún quedan en algún sitio, de hehco, hasta paramos y entramos a Yésero, un tranquilo pueblo, al que hacía muchos años que no visitaba, nos damos un paseo relajado por el pueblo y alrededores antes de continuar camino a Ordesa.

Nacho en uno de los Miradores de Yésero.

Otro de los Miradores de Yésero hacia la carretera del Cotefablo.

Hacia la Sierra de Tendeñera desde Yésero.




Somos conscientes que ya es tarde, que los colores no van a estar a tope, pero Ordesa nunca defrauda. Llegando a la Pradera, la larga recta por carretera esta llena de colores y ya compensa el viaje. El Parking de la Pradera está a tope, lo que nos tira un poco para atrás. No es hora de hacer una Faja de las Flores, ni tampoco estamos tan ambiciosos, y apostamos por algo más íntimo. Lo lograremos, ya que en todo el día solo vimos a ocho personas.



Salimos del Bar de la Pradera, concretamente desde los baños del inicio del Parking, y desde allí recorremos uno de esos senderos que se han ido perdiendo (entre otras cosas por los intereses del Parque), y disfrutando de mil y una especies de setas que decoran el recorrido, (ninguna de interés comestible).



En algún tramo no es muy evidente.



Macro setón, desconocido para mí.









En otros tramos es evidente.


El sendero, en algún tramo puede resultar perdedor, en otros es evidente, al poco llegamos a una gran explanada, donde el Parque tiene un vallado con tela, usado para fines variados, lo bordeamos por arriba y continuamos, hasta finalmente enlazar con la senda que sube al Circo de Carriata.

Cruzamos a la 


El itinerario seguido por nosotros, un sendero a recuperar en mi opinión, evitando el tramo por carretera.

Dudamos, pero al final bajamos hacia Casa Oliván, a la carretera, la cruzamos y descendemos hacia Turieto Bajo, hasta el Monumento a Lucien Briet. 

 Cruzamos el Arazas a la altura del Monumento a Lucien Briet. 

Remontamos hacia la Pradera con Otal al fondo. 



El tiempo no es excelente, tan pronto se nubla gris, a sale el sol y aparecen los colores, pero no ayuda a decidirse.


Camino de Turieto hacia la Pradera.


 En Turieto, nuevamente cambiamos rumbo y subimos hacia la Pradera, finalmente subimos a Calcilarruego, como es tarde, no vemos a nadie. La subida la hacemos tranquilos, sin prisa, disfrutando del momento. 








Por Tendeñera, ya vienen nubes amenazadoras...


En poco mas de una hora, nos asomamos a este estupendo mirador. 

Tenemos un primer momento de gloria con sol, pero es breve, las nubes van bajando y empieza a nevisquear, a la vez que se reduce la visibilidad. 

Al llegar aún vemos algo, pero durará poco el sol...

En frente, Faja de las Flores y Pared del Libro Abierto del Gallinero.

Detalle de la Faja de Petrazales.


poco a poco la cota de nieve nos alcanza...





Tras comer un poco, decidimos ir a la Cola por la Senda de los Cazadores, pero al rato empieza a nevar con fuerza. Somos conscientes de que terminaremos bajando con frontal, de noche, pero no queremos empaparnos. Un momento de reflexión mientras nos abrigamos, y la cordura gana terreno, mejor dar la vuelta y evitar pasar un mal rato.

Al rato empieza a nevar...


 La nevada tan pronto como vino, cesa, y nos da tregua por un rato, conforme bajamos, empieza a ser lluvia débil. Llegamos al coche sin llegar a mojarnos demasiado, contentos del paseo que nos hemos dado.




Ya nos queda menos para que llegue el invierno...

1 comentario:

RUBEN dijo...

Ordesa es Ordesa, nunca defrauda, sobretodo en otoño.
Saludos artista,