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viernes, 9 de marzo de 2018

Sima Val de Otón - Aragonito impresionante

Martes 6 de Marzo de 2018


Espeleo en las Cuencas Mineras turolenses. Sima de Val de Otón -  Aragonito impresionante. 

Por diferentes motivos, escribo hoy esta reseña retrasada..


Por casualidad, tras unos whatsapps, y ver unas fotos del aragonito, el Tío Ros se deja convencer fácilmente, y surge la oportunidad de visitar la Sima de Val de Otón, una tarde entre semana. La tarde salió ventosa y fresca, incluso desagradable, pero dentro lo pasamos genial.


Aragonito de calcita blanca, una cristalización muy bonita y no muy común.


A la cita acudimos Goyo desde Zaragoza, el Tío Ros desde las Cuencas Mineras y servidor que viene de una reunión desde Calamocha.

Quedamos en Huesa del Común, desde la zona de escalada, seguimos 2,5 km dirección Monforte de Moyuela, justo pasado el arroyo de Marineta, en una curva en la que la carretera gira a la izquierda, nosotros nos desviamos a la derecha y entramos por una pista. No apta para turismos altos de bajos. Son unos 800 metros si andamos.

Seguir hasta aparcar en la vertical de la cavidad. Luego, sin sendero evidente, pero como hoy llevamos guía de lujo, pues en 5' estamos en la entrada de la cavidad.

Se trata de una cavidad cómoda y muy bonita. Pero no llevarse a engaño, no es una cueva para todos los públicos. Hay tres verticales a instalar. Varios fraccionamientos son en el aire sin hacer pie. Requiere llevar chapas y tornillos para spit de 8mm. Material limitante para muchos, además de material de vertical individual. Calculo que harán falta del orden de 15-20 chapas (no lo recuerdo exactamente, en esta ocasión el Tío Ros se encargó de todo). Tres cuerdas estáticas de 30m o una de 30 y otra de 50 metros. Exige moverse con cuidado en los destrepes de la sala bonita y en todo momento para no tirar piedras a los compañeros.

La cabecera de entrada empieza a equiparse desde fuera, a modo de pasamanos, y va por la pared en busca de la vertical, con un pequeño fraccionamiento de 2 metros para entrar al primer pozo de 7 metros. Allí, la rampa prosigue a pie a buscar la pared, que con otro fraccionamiento, termina en otro pozo de unos 10 metros más, que permiten llegar al suelo. Desde allí, se puede descender con cuidado por terreno inestable y llegar a la base del pozo, en cuyo término, hay una pequeña gatera por la que se puede descender hasta la cota -38. Ese último tramo ya exige retorcerse, y agacharse, se trata de un tubo estrecho, que va descendiendo. Mi espalda aconseja no introducirse, pero José Manuel y Goyo van hasta el final, me dicen que se puede "perdonar".... 

Al final de la primera vertical, antes de continuar a la segunda, se abre a nuestra izquierda un orificio a modo de ventana circular, por donde se encuentra lo realmente interesante de esta cavidad. De hecho, fue  a la que entramos primero y a la que dedicamos más tiempo. 

Una vez superado el agujero de entrada, algo incómodo, entramos a otra amplia sala con fondo suspendido. A mano izquierda se equipa la bajada, primero unos 3 metros, y luego tras un fraccionamiento sobre la base de una estalagmita rota, otros 7 metros en vertical al suelo, para luego descender con cuidado, por unos destrepes que parecen más difíciles de lo que son en realidad y que nos permiten admirar el motivo de nuestra visita a esta cavidad, una impresionante pared llena de formaciones de calcita blanca, que no responden a ninguna explicación lógica de la gravedad, sino a la cristalización mineral del aragonito. Parece una formación coralina, blanca impoluta, llena de delicadeza y belleza. Merece la pena sin duda, yo no había visto nunca nada igual...

Tras mil y una fotos, subimos a otra estancia más elevada con mas formaciones de espeleotemas clásicos pero todos blancos, que le dan su punto. 



Acceso


Breve aproximación, aunque desde abajo no es visible la cavidad


El tío Ros se curra la instalación. Se necesitan más de 10 chapas y tornillos spit 8mm. sólo en la primera cabecera.

Goyo baja primero el primer pozo.

Contraluz silueta entrando al pozo.

Tras el primer rapel, entramos por ese agujero a la sala más bonita.

Desde el agujero, hay que hacer otro rapel con un fraccionamiento hasta el fondo de la sala.

El Tío Ros ene l fraccionamiento bajando al fondo de la sala.

Un sencillo destrepe nos deposita en la parte interesante.

Empezamos a flipar con las formaciones coralinas de aragonito.

Toda una pared es calcita blanca, espectacular!!!




Cristalizaciones caprichosas




Tras una buena sesión de fotos, remontamos el destrepe

Otra bonita oquedad en el lateral de la sala.

Espeleotemas abundantes



Remontando el pozo.

Superando el fraccionamiento de la base de una estalacmita.



Después de visitar la parte bonita, volvemos al pozo principal, donde nos espera otra bajada con un fraccionamiento. Este fraccionamiento se hace medio ene l aire o de puntillas en una roca. Bajada franca y limpia al final del pozo. Sala amplia sin formaciones. Pero se puede seguir bajando por un terraplén al fondo de la sala, en cuya esquina, se encuentra un agujero por el que se puede continuar la cavidad.


Una vez en el pozo principal, Bajamos al final de la cavidad
Un fraccionamiento no muy cómodo...




Me peleo para hacer pie en el fraccionamiento.



Llegando al final del pozo.



Descendemos al final de la sala. Goyo y Tio Ros se meten por el conducto terminal, algo estrecho y revirado. Yo que tengo la espalda en rehabilitación no tengo ganas de contorsionismo y les espero mientras llegan al final.

El agujero que da continuidad a la cavidad.


Tío Ros volviendo del tubo terminal.


Remontando el pozo largo.



Remontando el primer pozo.

Saliendo ya afuera.

Nos queda desmontar la instalación.

Topo de la Cavidad, del libro Cavidades de las Cuencas Mineras. En Azul claro el aragonito. 





Muy contentos por la visita, y agradecidos a José Manuel "Tío Ros" por mostrarnos estas maravillas escondidas, volvemos para casa con esa sensación tan agradable de haber disfrutado de la VIDA.


Insisto que sin ser una cavidad complicada, no es para todos los públicos, requiere de su instalación, con material y conocimientos no tan mínimos. Con un buen equipo humano, sin problemas.



1 comentario:

José Manuel Ros Pérez dijo...

Además de la cavidad en sí, lo que es un lujo es disfrutar de vuestra compañía.
"Daría todo lo que se por la mitad de lo que desconozco"

Si después de leer, alguien se anima a realizar la visita, dos cosas son muy importantes la precaución y el respeto.

"El Tío Ros"