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sábado, 16 de mayo de 2026

Espeleo de proximidad. Conociendo un poco más de la Majada.

Sábado 16 de mayo de 2026.

Espeleo de proximidad. Conociendo un poco más de la Majada.

Hace poco más de un mes logré entrar al sistema de galerías de esta preciosa cavidad que tenemos al lado de casa, aquello no logró saciar mi curiosidad, todo lo contrario, me quedé con ganas de más. Ese día fuimos a explorar una nueva posible continuidad con la gente del club, y no hubo tiempo de conocer más tramos. Pero en cuanto hemos podido, hemos vuelto. Y volvemos igual que la otra vez, no hemos podido ver todo, y ya estamos pensando en volver.

Impresionante cueva desde el primer momento.



Se trata de una cavidad que tenemos al lado de Soria capital, a 9km, poco conocida, sólo difundida de boca en boca, y que por consiguiente, no daré los detalles de acceso. Sencilla de progresar en general, pero con tramos puntuales delicados que exigen mucha precaución. Su morfología no tiene nada que ver con las cuevas del Cañón, parece más de Cantabria o Asturias.

A la visita, me llevo a dos jóvenes que entre los dos suman más de 140 años... ahí lo dejo. Son el incombustible Luis que a sus 74 años se sigue meneando mejor que otros mucho más jóvenes en edad y a Miguel Jambat, espeleólogo en sus inicios, y que ha vuelta a retomarlo en su "segunda juventud". 

Arrancamos del coche a las 9 de la mañana. Con calma solventamos los 45 minutos de aproximación. Nos vestimos tranquilamente fuera, e instalo el pozo de entrada.

Bajamos el pozo y nos metemos en el primer estrechamiento, donde, en la exploración de esta cavidad en 2011, se pegaron una buena currada durante 8 fines de semana seguidos sacando tierra para que ahora podamos pasar. Después llegamos al segundo estrechamiento. Lo solventamos como podemos y aparecemos en la galería principal. El sensor de oxígeno empieza a pitar, no es grave, pero estará todo el rato entre 19.0-19.2.

Existe una topo de la primera parte de la cueva, pero no abarcará más del 35% de lo explorado. Si algún día me animo a hacer el curso de topos, será un buen entretenimiento. A la derecha, visitamos primero uno de los ramales, ya empezamos a flipar con esta cueva, hasta llegar hasta una gran sala, a cuyo suelo no pudimos bajar. La vemos desde arriba y retornamos. 

Una vez volvemos de nuevo al punto de entrada, empezamos por la galería principal. Vamos hasta la primera gran bifurcación. Allí nos vamos a la derecha, vemos los trabajos de exploración de la otra vez y subimos por una galería ascendente con un pequeña trepada que nos devuelve a la galería principal por la que vinimos. 

Una vez en la sala de la bifurcación, descartamos la gatera de en frente, y remontamos a la izquierda hacia la zona de más continuidad. Seguimos para adelante y rápido llegamos a la primera cuerda instalada. Subimos y proseguimos la visita. Empezamos a flipar con los microgours que hay en esa zona, respetamos la zona delimitada de paso para no dañarlos. Seguimos flipando con los techos hasta que llegamos al primer sifón. Con cuidado logramos pasar sin mojarnos nada más que las manos, (no siempre es factible pasar sin mojarse). Vemos que en alguna ocasión (crecidas puntuales) puede llegar a sifonarse impidiendo el paso.

Después iniciamos el descenso hacia el río. Se empieza a escuchar el rugido. Qué bonito es este tramo junto al río. Seguimos aguas arriba y llegamos al primer pasamanos que solventamos sin problema.

Al poco alcanzamos el segundo, por la margen derecha hídrica, más entretenido. Una vez superado, seguimos para adelante, y cambiando de margen, llegamos al tercer pasamanos. Más sencillo que el anterior. Después debemos remontar otra cuerda fija, que nos deja encima de una estrato hueco por debajo.

Continuamos por una zona más caótica y remontamos un resalte algo delicado que exige precaución. Después dejaremos a nuestra izquierda un ramal superior que creo tiene continuidad. Seguimos rectos por un estrecho pasillo y llegamos a otro paso descendente equipado con cuerda fija. Aquí decidimos poner fin a la visita y volveremos sobre nuestros pasos. 

Pondré una cuerda de apoyo para bajar el resalte delicado y retornamos hacia la salida sin problemas.


Miguel bajando el pozo de entrada.

Luis saliendo de la segunda gatera.



Curiosas formas.

Bonitos techos.


Escalando el by-pass del medio.




Cruzando el paso sifonante.












Hasta aquí llegamos.


De vuelta.

Destrepe para ir con cuidado.





Nos vamos pero sabemos que volveremos, otro día con más tiempo y ya sabiendo lo que hay, incluso pensando en renovar alguna de las cuerdas, que tras 15 años están algo "secas"...

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