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domingo, 12 de julio de 2020

Sima de los Simancos

Sábado 20 de junio de 2020

Sima de los Simancos .


Tras el confinamiento, empecé a correr con ganas, pero no sé si un traspiés, o quizás sobrecarga, hizo que mi vertebra chafada, que tan bien se ha portado estos dos últimos años, protestara con ganas, así que he tenido que hacer otros dos meses de reposo, sin correr ni desnivel, dando paseos de "jubilado" para estirar las piernas. A eso añadido un plus de trabajo, ha resultado un abandono de la actividad y del blog... que voy a tratar de recuperar, aunque da mucha pereza...

Como primera salida, aún en confinamiento sin poder salir de la provincia, me fui a dar un paseo a La Fuentona de Muriel, pero una vez en el parking, al ver que, en el maletero estaba el material de espeleo de mi última salida, me animo a recorrer una pequeña cueva que tenía localizada de un paseo anterior. Aunque en esta ocasión voy por otro lado, aproximación en coche hasta 400 metros antes de la cueva.




Entro desde la carretera que une Muriel de la Fuente con Muriel Viejo, al poco de salir, me desvío a derecha, luego la pista se dirige a la izquierda, tras un ligero descenso entre fincas, se inicia una subida, más tiesa al final, con un tramo delicado para coches bajos, por cascajo y desnivel, una vez arriba, en el primer cruce, tomo el camino de la izquierda hacia la Peñota, para en seguida, tomar otro desvío hacia la derecha siguiendo indicaciones de Cabrejas. tras un tramo de recorrido alternativo a la pista para evitar zonas de barro, sigo con tendencia a la derecha, y empiezo un ligero remonte, al poco, en la pista principal, en un árbol, hay un cartel que indica el desvío a la Sima, al ser una tablilla de madera, hay que ir atentos, ya que es fácil no verlo y pasarse de largo. Se abre  a la derecha una tímida traza de pista, transitable en coche, pero estrecha por la vegetación, al poco aparco y sigo a pie. En poco más de 500 metros se llega a un claro donde dejar el coche. Si no se conoce, es fácil que cueste un poco localizar la entrada, pero según hemos venido, es seguir en esa misma dirección, ligeramente a la izquierda. Los afloramientos rocosos nos conducirán a las bocas, primero a la boca que hace de tragaluz, y un poco más allá, junto a una sabina con cartel indicador, la boca más estrecha, pero que es por donde se baja.

 


La Sima de Simancos se trata de una pequeña cavidad que requiere de material para progresión vertical. La entrada es por un pozo vertical de 18 metros, cuyo punto más estrecho es la cabecera (molesta entrar con la mochila puesta), pero que luego no ofrece ningún problema, tiene una diámetro de más de un metro el tubo vertical.  La instalación se realiza desde la sabina indicadora, que permite hacer un reenvío hasta el bloque empotrado sobre el que nos situamos para montar el pozo en una reunión de parabolts con chapa ya colocados. 

Topo Sima de los Simancos


La cavidad no llega a 100 metros de recorrido. Al llegar del pozo, tenemos un pequeños ramal a la izquierda que nos lleva a la otra entrada, por la que entra un buen chorro de luz y termina al poco con una pequeña sala que preside una montaña de guano. 

Hacia el otro lado, se desarrolla el ramal más largo, en ligero descenso continuo, sin apenas ramales, no está muy concreccionada, pero no me pareció tan fea como me habían dicho. Al final de la galería, tras algún pequeño destrepe, se llega a una pequeña sala, por donde se ve que desaparece el agua que pueda recorrer la cavidad. Allí, mismo, en la vertical, sube una larga chimenea, de la que cuelga una cuerda equipada. Desconozco su recorrido, no me sobre tiempo ni es prudente subir por una cuerda que no conozco, lo dejo para otra visita que vaya acompañado. La cavidad es muy cómoda de recorrer, con gran amplitud de las galerías y sin pasos peligrosos o complejos. El único límite es el pozo vertical de entrada.


Lo cierto es que al tener la fortuna de que la cavidad retuviera la humedad de los días pasados, tuve la suerte de que el rayo de sol que entraba a la cueva produjera la evaporación de la humedad del interior, dando lugar a un estético chorro de luz con el que me entretuve haciendo fotos. No contaba con dedicarle tanto tiempo a las fotos, y luego no me dio para entretenerme por el resto de la cueva al haber fijado una hora de salida por seguridad. 

Puede que vuelva otro día a entretenerme un rato...

Sabina cabecera


Vertical de entrada.

Este es el paso más estrecho.


Cómodo tubo de descenso.

El tubo a mitad de la bajada visto desde el interior.

El pozo visto desde abajo.

Recepción del tubo, ramal derecho.

Nada más bajar, me voz a la izquierda, a ver el otro tubo de entrada. Por el que entra un bonito chorro de luz.
Sima de los Simancos, chorro de evaporación.


© davidmalabarista
el segundo tubo de entrada, por el que entra la luz.


Me entretengo un rato.



El final del ramal izquierdo es esta sala con la montaña de guano.

Después, ya casi con el tiempo justo, voy a ver el ramal largo, el derecho, paso por el tubo de entrada y empiezo la ligera y cómoda bajada que se hace andando.

Al fondo se ve la mochila colgando del pozo de entrada.

No hay muchas formaciones, pero algo hay...




El recorrido es por un amplio tubo descendente

Llegados al final, vistazo atrás.




Del techo cuelga una cuerda que sube una profunda chimenea .

Vuelvo a la salida y salgo del pozo, no sin antes ver a un pequeño lagarto ocelado que debió caer a la cueva y que ha fallecido al no tener agua.


lagarto ocelado o fardacho

Subiendo.



Tan contento, me voy a casa feliz de que la espalda no me haya molestado y de una cueva que me ha sorprendido gratamente, sabiendo que no es mas que lo que se ve en las fotos, pero cuando uno espera poco, es fácil llevarse una grata sorpresa.



1 comentario:

  1. Hola David.

    Ya me extrañaba que estuvieras tanto tiempo ausente, me alegro que vayas mejor.

    En cuanto a la sima, sencilla con poco recorrido pero tiene su atractivo, sobre todo la otra entrada con la luz, a la siguiente tendrás que ir con un poco más de tiempo e investigar dónde lleva la cuerda.

    Un saludo

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