martes, 28 de enero de 2014

Pico Acue de nuevo, malas nieves.

Domingo 26 de Enero de 2014 

Pico de Acue con esquis. Festival de las malas nieves.

Con el aviso de riesgo de aludes había que buscar una actividad relativamente segura, tras descartar mil y una posibilidades, en el último momento nos animamos a cruzar el túnel, a sabiendas que igual la meteo no acompañaba... nada más pasar chispea y entran las dudas, avanzamos indecisos hasta el desvío para dar la vuelta, pero al final hubo suerte, y el día se "portó".

Aunque queríamos buscar zonas nuevas, la meteo no invitaba a adentrarse, y de nuevo volvimos al Acué, porque es un pico que nos gusta, hemos subido muchas veces, y habrá más seguro!.

Esta vez vamos una tropa numerosa, Beto, Carlos, Nacho "Agüelo", César, Jesús Lince, y Lorenzo (que cambia raquetas por esquís).

Desnivel: 1000 metros
Horario Total: 6h30 con muuucha calma coche-coche.


Panorama hacia Guarrinza, desde el Txipeta al Anie.


Tras las lluvias de los días anteriores, nos encontramos un aspecto muy cambiado, mucha menos nieve, purgas, y todo tipo de nieves, pero casi ninguna buena!


Nada más cruzar el túnel, cogemos el desvío de las Forges de Abel y remontamos la carretera en perfecto estado, sin nada de nieve, pero al cruzar el pequeño puente, una colada de nieve ha cubierto la carretera cortando el paso. El km que falta hasta la central, hay que portear esquís (10').

Nieve continua desde ese punto, pero empieza a escasear... mas vale que nieve!. 


Por culpa de la avalancha que corta la carretera, hay que portear esquís 10'

Seguimos todo el rato por la pista, (los atajos del sendero no tienen nieve suficiente, y hay torrentes que exigen descalzarse). Decidimos ir por el norte porque es una ruta más segura. Por delante alcanzamos a un grupo de abuelos franceses que terminarán dándose la vuelta, y a una pareja de madrileños.




Cuando entramos al valle de Couecq vemos que han caído muchas purgas del pico Acué, así que optamos por no seguir el camino normal y nos cruzamos a la margen izquierda del río, de tal forma que vamos pasando por todas las cabañas. Por este lado se sube de forma muy progresiva y sin los subes y bajas de la otra margen, además no se cruzan pendientes inclinadas, por lo que es un trazado más seguro.

La lluvia ha dejado el terreno acanalado.

Han caído muchas purgas...

Subimos por la margen izquierda (azul) por seguridad, aunque luego bajamos (rojo) por donde siempre.


Llegando al final del valle, poco antes del collado, ha caído una avalancha mas grande, que cruzamos por su parte superior. Nos sorprende encontrar la nieve blanda, pero con cuidado, separados y deprisa, pasamos este corto delicado tramo. La temperatura esta bajando, y el sol que nos acompañó al principio de la jornada empieza a velarse, por lo que el riesgo de aludes cada vez es menor. No nos parece nada peligroso.






Vistas hacia Sobarcal y Petrechema. En Guarrinza, sin nieve...  


En el collados nos reagrupamos. Nacho y Lorenzo, y los madrileños deciden que han tenido suficiente, el resto seguimos para arriba. A partir de aquí, la nieve está muy dura, haciendo necesarias las cuchillas en algún tramo inclinado. Pro contra, se progresa rápidamente, y en seguida alcanzamos el cordal.  






En el cordal, la nieve dura pasa a ser directamente hielo, haciendo complicado el continuar con esquís+cuchillas. Además el día que había ofrecido un aspecto magnífico, se estropea, y en unos momentos pasamos del sol a la negrura. Se levanta aire y el cielo se pone gris. Vamos, que se pone feo...


Beto al inicio de la arista cimera. 

Carlos recorriendo la primera parte de la arista. 

La cosa se pone fea y aparece el hielo. 

Toca extremar precauciones y/o renunciar. 

En este punto lo mejor sería dar la vuelta, pero ya en la última pala, con inclinación y nieve helada, no es sitio de quitarse esquís para ponerse crampones, con lo que continuo para arriba a ver si en el cordal, la cosa se pone mejor, pero tampoco hay "llano cómodo" en la arista para descalzarse. Espero que suba Beto y con sumo cuidado hacemos la transición. Descartamos hacer cumbre, y mientras los compañeros abajo se estaban poniendo crampones para subir a cima, les instamos a desistir (sin preguntar) y todos para abajo.





Descartamos hacer la cumbre, y mientras los compañeros abajo se estaban poniendo crampones para subir a cima, desde la antecima, les instamos a desistir (sin preguntar) y todos para abajo.

Vistas desde la antecima.


Empieza un descenso de los memorables, pero de malo.


Pasados los primeros metros de nieve helada de la arista, en cuanto salimos a la pala, la cosa mejora, es nieve, muy dura, pero los cantos sujetan, incluso disfrutamos. Pero a partir de aquí, je je... el sol se vela del todo, y la falta de relieve, junto a las protuberancias que ha dejado la lluvia hacen del descenso hasta el collado algo cómico.

Nieve dura, pero ante la falta de visibilidad del relieve, cuesta mucho ir bajando, yo me caigo incluso parado, es un esquí por intuición...


Nieve, muy dura, pero los cantos sujetan.


Toca poner las gafas amarillas, guardar la cámara y afinar los sentidos.
No sabemos como, pero llegamos al collado. La visibilidad mejora algo, pero entonces, empeora la nieve, comienza el festival de la nieve costra y el ejercicio de flexión-extensión-revolcón cobra su máximo significado. Damos paso a la vuelta maría hacia el valle, y cada uno como puede, va cumpliendo con el trámite de bajar. 

En el descenso, visto que hace frío, y que las purgas ya han caído, optamos por bajar por la margen derecha, menos segura, pero que nos permitirá bajar más cómodamente.

Carlos y Jesús delante del Aspe.

Llegando a la altura de los refugios, la nieve costra va perdiendo fuerza, y en algún tramo "deja hacer" algún giro, poco a poco, pasamos a nieve húmeda, pesada y profunda, pero que viniendo de la que venimos, con relieve y visibilidad, pues nos parece hasta medio buena (aunque no a todos). Por fin alcanzamos la pista, y aunque ya nos esperábamos lo peor, no se ha helado, y sigue húmeda, permitiendo un retorno cómodo y sin complicaciones.

En resumen, jornada de las de "vaya o no vaya, cúrtase para el Himalaya ", en las que toca aprender a sobrevivir en todo tipo de nieves, pero a pesar de todo, contentos por el éxito de convivencia.

Un mapa marcando el recorrido...


mapa marcando el recorrido

Para terminar un corto video, solo de la subida. A la bajada no había relieve y no se pudo grabar. Además, por despiste olvidé la tarjeta de memoria en el ordenador, y conseguí una de fortuna prestada por Nacho, pero no tenía velocidad suficiente para grabar los videos, y se para en alguna ocasión...



3 comentarios:

Bruno dijo...

Teniamos planeado ir también el domingo al Acue desde allí pero al final preferí no arriesgar las rodillas.
Lo siento por vosotros porque al fin y al cabo vamos al monte a disfrutar.
Un saludo.

David Serrano dijo...

Hola Bruno! Igual ha quedado una crónica poco optimista, pero aunque lo cierto es que el descenso no fue lo maravilloso que esperábamos (como suele ser en este pico), la jornada estuvo bien!! Yo repetiría antes que quedarme en casa!

TREPA ROCAS dijo...

Vaya pena de nieve!!! pero el espíritu no decae! espero nos unamos pronto para hacer el gamberro