Justo antes de coger las vacaciones de Navidad, Miguel me comenta que van a venir a recoger muestras para datar por paleomagnetismo materiales de la Cueva de San Cristóbal y de la Cueva del Asno. Por la mañana no puedo acompañarles porque trabajo, pero a la tarde me reúno con ellos.
Miguel Bartolomé es un geólogo, investigador del CSIC, que ha realizado su tesis doctoral sobre la evolución del hielo del Cuaternario en nuestros pirineos. Ha escrito diferentes artículos (otro en francés), Participa en diferentes investigaciones (retroceso del hielo en el glaciar de Monteperdido). En 2018 recibieron de forma colectiva el premio Félix de Azara por sus investigaciones.
Miguel es un crack, tanto física como técnicamente. Además de seguir con las investigaciones en las cuevas de hielo fósil (a pesar de que ya se quedó sin beca, y lo sigue haciendo por voluntad propia - es una pena que no haya dinero para investigación en España-) también tiene varios proyectos sobre las cuevas del Cañón del río Lobos. Y en esta ocasión viene a recoger muestras para estos proyectos.
Vienen en busca de sedimentos para datar la antigüedad de la cavidad.
Su visita en San Cristóbal se dilata más de lo previsto, y yo, que casi ni comí para llegar a la cita, luego me toca esperar más de una hora en el embalse de los Rábanos.
Para llegar a la cueva del Asno se puede hacer andando o por el pantano. Pero las dos opciones tienen sus inconvenientes. Si queremos ir en coche, la aproximación se realiza por una carretera privada de la finca Sinova. Desde la presa, no se puede circular sin permiso, y o bien se solicita permiso (entonces aproximación de 10 minutos o menos), o se suba andando desde la presa 35'. (Dejo un track). Hay gente que sube sin permiso y no han tenido problemas, pero si te pilla el dueño, te puedes meter en líos.
La otra alternativa, es ir por el pantano, claro que para eso hace falta una barca o piragua y además lleva su tiempo, unos 15' remando y 10 minutos de subida.. Pero para el tema embarcaciones, contamos con Luis, que nos da todas las facilidades.
Así, que casi ya atardeciendo, vamos para allá Miguel, Luis, Pablo Calvin -otro experto geólogo-, especializado en el tema del paleomagnetismo y su amiga Inés, una veterinaria que, aunque es de Barbastro, viene desde Zaragoza con Pablo en una jornada que estiraron a base bien, saliendo a las 6 de la mañana y regresaron pasadas la una de la madrugada. También nos acompañará la perrita de Inés, que aunque ni había estado nunca en una cueva ni había navegado en piragua, se portó como una campeona.
Vamos cargados de material, taladros, baterías, agua para humedecer mientras se obtienen las muestras, aunque luego por culpa de unos fallos logísticos sólo pudimos hacer la mitad del trabajo.
Hacemos una rápida entrada hasta el primer depósito que nos interesa. Atravesamos el bonito paseo de las Hormigas, llegamos a la Sima del Perro, a la que solo entra Miguel en un vistazo de 2 minutos. En lugar de bajar, pasamos por el conducto de la izquierda, e inmediatamente después ya estamos en los sedimentos que buscan. Allí dejamos a Pablo trabajando, el resto continuamos, pasamos otros tramo de arrastrarse, por donde dejaron tiradas estalactitas en mitad del paso hace ya muchos años, y pasamos hasta otra zona de sedimentos. Continuamos y llegamos al desvío que queda a la izquierda en el Confesionario. Dejamos para otra visita bajar hacia el Museo.
Extracto de la topo con las zonas de trabajo.
Seguimos rectos de forma cómoda, y entramos a una gran sala, donde encontramos pequeños bolos de conglomerado que también interesan a nuestros amigos. Allí Miguel, luego, se entretendrá un rato. Vemos fósiles y restos de antiguas escaladas para explorar las zonas superiores que creo no dieron resultados interesantes.
Continuamos rectos, y nos asomamos a la boca de entrada 2, se puede asomar uno a ver el Duero, pero ya de noche.. aunque Inés sale por el quiebro que evita la trepada. Después, también Inés, sube por la cuerda fija, para acercarse a la boca 3, pero luego retrocedemos y nos dirigimos al paso de la encrucijada, donde se divide la cueva, aun lado la Galería Alto Duero y al otro, la galería del Bala.
En esta ocasión, vamos a la derecha, hacia la Galería Alto Duero, que en su inicio es muy cómoda y amplia. Con interesantes formaciones, seguimos hasta el punto 8 del croquis, y mientras Luis e Inés siguen hacia delante, yo vuelvo con Miguel para ver qué tal va Pablo con las muestras.
Terminadas las faenas, recogemos y nos vamos para afuera. Sin dilatarnos mucho, son más de las 10 de la noche cuando recogemos la barca.
Disfruto del atardecer en la Playa de los Rábanos mientras espero.
Aquí dejaremos a Pablo trabajando.
Pasamos el estrechamiento sobre las estalactitas rotas.
Llegamos hasta otro punto interesante de sedimentos.
Seguimos adelante
Desvío a la altura del confesionario, al fondo se va al Museo.
Llegamos a la sala grande, donde vemos fósiles.
Detalle fósiles.
Buriles de antiguas escaladas.
Hay formaciones bonitas a pesar del deterioro.
Más sedimentos y bolos...
Detalle de una gran bandera.
Parecía una geoda, pero no...
Nos asomamos en la boca 2.
De camino a la confluencia de caminos. Ojo de Saurion.
Por la Galería Alto Duero.
Muchas formaciones .
Regreso con Miguel a ver a Pablo y a recoger más muestras.
Curiosas grietas tapadas con arcillas...
Pintadas históricas... 1881.
Saliendo ya, Pasando el estrechamiento lateral a la altura de la sima del Perro.
Tras mas de 20 años saliendo al monte con esquís, mi nivel esquiador es de pura supervivencia, y con mi negativa esquiar en pistas, no hay forma de mejorar, y menos haciendo travesías cargado de peso. Pero bueno, con esto de que algún día tenía que hacer algo, cuando me enteré que mi amigo Félix (pyreneesmountainsoul)(con el que viajamos hace ya unos años al pico Lenin) hacia un curso de esquí fuera de pistas, dije que ya no lo podía dejar pasar.
Allá que nos juntamos Chema Galve (con quien compartimos escaladas hace más de diez años, etapa anterior al blog 🤦♂️) , y por otra parte Yann y Juan Miguel de Panticosa.
Hicimos dos jornadas, una por Candachú y otra por Formigal.
Aprendiendo a llevar bien el cuerpo y clavando cantos
Hubo que pasar por caja...
Un rato que estuvimos foqueando.
El primer día básicamente lo dedicamos a la posición del cuerpo. A la importancia de iniciar bien los giros y corregir los mil y un vicios que tenemos cada uno. La segunda jornada, ya fue más de práctica fuera de pista, incluso estuvimos un rato foqueando hasta donde las focas de Chema nos dejaron.
Uno vuelve a casa con la sensación de que no sabe nada y que le queda un mundo por aprender, pero estamos en el camino.
Otro Moncayo con esquís sin esquiar por el Santuario.
Daniel me comenta que van a volver al Moncayo, esta vez por la vertiente aragonesa. El y Yaiza estuvieron justo antes del Puente (3 de diciembre) y no llegaron porque salieron desde muy abajo (carretera cortada) y tarde de Zaragoza. Como dan bueno, aún siendo conscientes de que se ha ido mucha nieve, vamos a probar qué tal está. Nos juntamos un grupo numeroso: Daniel Mur que viene con Clara (la litueniguera), Oscar (el destalentao), y David (Bartolo junior) y por otra parte Ángel, José Mari, Luis Mari y José Luis.
Subimos en coche hasta el Parking de Haya Seca. Al poco cierran el parking por completo. Allí esquís a la mochila, (primer porteo de la temporada). Mis compañeros, muy animados, se calzan esquís encima del Santuario, para subir por la senda, pero la nieve está muy dura y cuesta más que ir andando. Yo no me los pongo hasta que llegamos al circo de San Miguel. Allí, presenciamos el rescate de un joven que se ha caído por el Cucharon, bajando no sabemos si se le ha soltado un crampón o se ha tropezado, pero ha caído rodando casi toda la pala. La nieve estaba muy dura y la autodetención en cuanto coges velocidad, no estaba nada fácil. Por suerte, no se ha golpeado con ninguna piedra y con algunas lesiones (peroné y costillas), podrá celebrar otro cumpleaños. El Moncayo es una montaña que con frecuencia se infravalora, con nieve dura no es ninguna broma, y cualquier ruta tiene su riesgo, no confiarse.
Cruzamos el circo y nos vamos a la ruta normal de la cara norte, por toda la pala, nada más cruzar el bosque y entrar a la pala, vemos que el sol no calienta como esperábamos y está dura de narices. Ponemos cuchillas, pero pronto comprobamos que Clara que no lleva esquís y sube con crampones va más rápida que el resto del grupo, y será cuestión de tiempo que todos vayamos pasando de cuchillas a crampones. Realmente está la nieve muy dura, y en algunos trozos es hielo. Dudo que podamos bajar esquiando, salvo la mitad inferior, que nos cruzamos con unos que si bajan esquiando, gran parte lo haremos con crampones
Cada uno a su ritmo vamos subiendo y coronamos sin mas incidentes. Reagrupamos el grupo en la cima. Nos abrigamos, porque aunque no hace un frío invernal, es típico día de fresco y suave viento del Moncayo (no muy agradable, nada que ver con lo que disfrutamos 12 días atrás).
Empezamos el descenso con idea de seguir el mismo recorrido, y todos tenemos claro que la primera parte está imposible, así que bajamos con crampones, salvado el primer resalte, aún con un poco de sol lateral en la pala, algunos nos venimos arriba y calzamos esquís. Bajaremos, pero dista mucho de ser un descenso disfrutón, yo de hecho me caigo, (tengo que repasar cantos) y me cuesta pararme, así que bajo con más pena que gloria hasta el bosque. Apuramos por el bosque hasta que la prudencia de cada uno le invita a conservar sus esquís y portear hasta el coche.
Salimos de Haya Seca. Parking completo a las 10:30
Nos cruzaremos a la derecha a coger la pala norte.
cuchillas necesarias
Algunos ya bajan, pero el sonido de sus cantos no anuncia nada bueno.
Poco a poco vamos pasando a crampones.
Repecho final en nieve muy dura e irregular.
Coincidimos con los padres de Yaiza.
Cima concurrida.
Bisaurín y macizo del Aspe
Pirineos desde el Moncayo: Vignemale, Tendeñera y Taillón a la derecha
Primera parte del descenso porteando esquís.
Aún osamos a ponernos los esquís un poco más abajo. pero nieve muy dura.
Apuramos por el bosque
De vuelta a casa, parece que hay mas nieve de la real.
Jornada suave, apenas 8 km y 760 metros de desnivel
No ha sido tan disfrutón como esperábamos, pero bueno, ya hemos quemado unos pocos turrones. Habrá que volver para dejar mejor sabor de boca. Ascensión 42ª y no será la última del año....
Marzo 2018: Con esquís.Solitaria por la normal del Norte desde Santuario. Feb 2017: Con esquís sin ellos. Marzo 2016. Invernal pero sin posibilidad de esquís, por la Senda de los Cazadores y descenso por la pala norte. Un día frío y duro. Febrero 2015. En esa ocasión con esquís y vemos la cara oculta del Moncayo en su cumbre. Diciembre 2014. Precioso atardecer desde la cumbre la víspera de Nochebuena. Moncayo Corriendo Otoño 2012. Precioso en el otoño. Temporada 2008-2009. Bono temporada Arramon Moncayo. Aquello si que fue esquiar en el Moncayo. Pisé la cumbre 9 veces en apenas 2 meses.